Una mujer en China logró escapar de un intento de feminicidio gracias a la valiente intervención de dos colegas que la acompañaban. El incidente ocurrió el 21 de julio, cuando la mujer fue abordada por su expareja, quien la esperaba armado con un hacha en la entrada del ascensor de su lugar de trabajo.
La víctima había estado recibiendo amenazas de su expareja, con quien había iniciado procesos de divorcio. Preocupada por su seguridad, decidió pedir a dos compañeros que la acompañaran al salir, anticipando que las amenazas pudieran volverse realidad.
En el momento del ataque, las cámaras de seguridad grabaron cómo el agresor intentó atacar al grupo cuando el ascensor se abrió. Uno de los compañeros logró esquivar el primer golpe y respondió con una porra que llevaba oculta. En medio del caos, el segundo colega se unió a la defensa y, aunque resultó herido en el rostro, continuó ayudando a neutralizar al agresor. Mientras tanto, la mujer permaneció dentro del ascensor, a salvo, mientras sus compañeros luchaban contra el atacante y le quitaban el arma.
Este incidente ha puesto de relieve las preocupaciones sobre la violencia de género en China y ha generado críticas hacia el Gobierno por su aparente falta de acción ante estos casos. Activistas y colectivos feministas han denunciado la censura de los informes sobre violencia contra la mujer y la dificultad para acceder a la justicia. A pesar de que algunos casos han ganado atención gracias a los movimientos sociales, la respuesta institucional ha sido considerada insuficiente, en un contexto donde la represión y el control estatal complican la lucha por la igualdad de género y la protección de las mujeres.
