El ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, expresó su satisfacción ante su contraparte canadiense, Anita Anand, por la decisión de Canadá de adoptar una «nueva política» hacia Pekín, a pesar del rechazo y las amenazas provenientes de Estados Unidos. Wang se reunió con Anand este sábado durante la Conferencia de Seguridad de Múnich, según un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores chino. En esta reunión, Wang destacó los «resultados positivos» de la reciente visita del primer ministro canadiense, Mark Carney, a China.
Como resultado de ese viaje, ambas naciones alcanzaron un acuerdo para «construir un nuevo tipo de asociación estratégica», lo que llevó a Pekín a manifestar su disposición a «reiniciar los intercambios y la cooperación en diferentes áreas», así como a «eliminar las interferencias» en las relaciones, en una clara alusión a Estados Unidos. De acuerdo con el comunicado chino, que aún no ha sido comentado por Ottawa o Anand, Wang coincidió en que la visita de Carney fue «muy exitosa» y que abrió una «nueva era» en los vínculos con Pekín.
Tras su encuentro con el presidente chino, Xi Jinping, Carney anunció que se permitiría la entrada de hasta 49,000 vehículos eléctricos chinos al año con un arancel reducido del 6.1%, en lugar del 100% anterior. Además, China se comprometió a disminuir los aranceles sobre la colza canadiense al 15%, frente al 84% que se aplicaba anteriormente, y a eliminar impuestos sobre guisantes, langostas y cangrejos. Ottawa, por su parte, se comprometió a realizar «ajustes positivos en las medidas unilaterales» que había impuesto contra productos de acero y aluminio, así como en ciertos casos relacionados con inversiones chinas y operaciones de empresas del país asiático en Canadá.
Semanas después de estos acuerdos, China revocó la pena de muerte impuesta en 2019 a un ciudadano canadiense condenado por tráfico de drogas.
La aproximación de Canadá hacia China no fue bien recibida por el presidente de EE.UU., Donald Trump, quien amenazó con la imposición de nuevos aranceles a su segundo socio comercial. Trump advirtió que, si Canadá firmaba un acuerdo de libre comercio con Pekín —cosa que Ottawa ha desmentido—, «China se comería a Canadá, la devoraría por completo».
La visita de Carney a China se produjo después de años de tensiones derivadas de disputas comerciales y de seguridad, y en un contexto en el que Ottawa busca diversificar sus relaciones económicas en un entorno internacional caracterizado por crecientes tensiones comerciales.
Las relaciones entre China y Canadá comenzaron a deteriorarse en 2018, cuando Ottawa arrestó a Meng Wanzhou, ejecutiva de Huawei, a petición de Estados Unidos. En respuesta, Pekín detuvo a los canadienses Michael Kovrig y Michael Spavor e impuso sanciones comerciales. La situación mejoró parcialmente en 2021 con la liberación de Meng, Kovrig y Spavor, pero en 2023 volvió a tensarse cuando la inteligencia canadiense denunció interferencias de Pekín en sus elecciones generales y expulsó a un diplomático chino.
