Un delicado cincel, una prensa de madera y una pequeña piedra son los elementos esenciales para inmortalizar una firma personal o familiar a través del antiguo arte chino del zhuanke, o grabado de sellos. Esta técnica tradicional, que data de hace aproximadamente 3 mil años, fusiona escultura, caligrafía y pintura, y sus intrincados detalles reflejan la riqueza de la cultura china.
Durante una visita organizada por «Últimas Noticias» al Centro de Lengua y Cultura para el Personal Diplomático en Beijing, un grupo de periodistas de diversas partes del mundo descubrió que sobre una diminuta piedra puede representarse un vasto universo. El profesor Li Zhe explicó que los sellos tienen tres partes: la superior, llamada niǔ, que a menudo se talla con formas de animales; la central, conocida como shēn (cuerpo del sello), donde se graban los bordes ornamentales; y la inferior, que es la miàn (cara del sello), la cual es la que se debe esculpir.
Con las herramientas dispuestas sobre la mesa, los comunicadores, con buen pulso y un poco de paciencia, se lanzaron a grabar un simple carácter chino.
El zhuanke, reconocido por la Unesco en 2009 como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, se desarrolla en tres pasos fundamentales:
1. Escritura de los caracteres
2. Diseño del sello
3. Técnica de tallado
El zhāngfǎ es el método que se utiliza para diseñar la cara del sello, con el objetivo de planificar la disposición y estructura de los caracteres, buscando transmitir armonía y estética en su presentación. En el zhuanke se emplean caracteres que eran utilizados antes de la dinastía Qin, como el jiǎgǔwén (escritura sobre huesos oraculares) y el jīnwén (inscripciones en bronce). Muchos de estos caracteres antiguos están intrínsecamente vinculados a escenas de la vida cotidiana, como los doce signos del zodiaco chino.
El jiǎgǔwén es la forma más antigua de escritura china, representando el primer sistema de escritura desarrollado, que se tallaba en huesos de animales o caparazones de tortuga. Por su parte, el jīnwén se encuentra principalmente en calderos de bronce y era comúnmente empleado en rituales religiosos. La escritura shígǔwén (escritura en tambores de piedra) está grabada en piedras con forma de tambor.
En cuanto a la historia del zhuanke, la obra más antigua que se conserva en China son los sellos de la dinastía Shang, que datan de hace más de 3,000 años y fueron hallados en Anyang, en la provincia de Henan. En esa época, los sellos eran símbolos de identidad y poder, y los funcionarios contaban con sus propios sellos. Durante las dinastías Song y Yuan, los literatos comenzaron a involucrarse en el diseño y la creación de los sellos, dando origen a este arte que combina caligrafía, pintura y escultura.
