EL AMOR DIVINO TESORO

EL AMOR DIVINO TESORO

Cuando amamos con intensidad, a veces nos olvidamos de nosotros mismos.  La persona que amamos se convierte en lo más importante, nos desdibujamos en ocasiones por el otro, solo queremos estar con esa persona día y noche. Muchas veces esta intensidad hace que nos entreguemos mutuamente y la intimidad hace que nos involucremos, en ese momento creemos que es para toda la vida, aunque en muchas ocasiones no es así. El amor pasional obnubila la conciencia y nuestras decisiones no son del todo racionales. Por ello, aunque nuestra pasión nos invita al desenfreno, es necesario darle cabida a la racionalidad. ¿Cómo decidimos nuestra vida de pareja? ¿Desde la racionalidad o desde la pasión? Lo ideal debería ser una mezcla de las dos, estar con la persona que amas es único, pero una dosis de racionalidad es necesario, de toma de decisiones concertadas y razonadas, ¿vivimos juntos? ¿Estamos preparados? ¿Cómo desarrollamos nuestra economía de pareja? ¿Cómo cumplimos con proyectos de viajes, casas, vida?

¿Cuál es la persona adecuada? Mucha gente toma una decisión impulsiva, otros pasan mucho tiempo tratando de tomar la decisión perfecta y a veces se le pasa el tiempo. El empezar una nueva realidad de vida donde te mudas, vives con esa persona y empiezan a surgir los inconvenientes de la convivencia, la educación de hogar, la participación en los cuidados de la casa y se involucra un elemento importantísimo de supervivencia, LA ECONOMÍA, como hacemos para sostenernos. Este factor influye y mucho en la calidad de vida que tengamos en la relación, a veces las parejas vienen de estratos socioeconómicos distintos y allí pueden empezar a surgir diferencias.

Lo cierto es que elegir la pareja es uno de los retos más interesante y a la vez emocionante de la vida, así que disfrutémoslo, pero sin perder la identidad, sin afectar tu autoestima, sin sacrificios, pues aunque no siempre es así muchos queremos que sea para toda la vida.

 

 

Jorge Hernandez Psicologo

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