LA PAREJA EN PROBLEMAS

LA PAREJA EN PROBLEMAS

La pareja muchas veces va a consulta cuando la sangre llegó al río, es decir cuando ya no hay nada que hacer, esto sucede principalmente cuando alguna de las partes se siente herida, traicionada y busca venganza, entonces allí persigue, quita cosas, bienes, dinero, cariño, en ocasiones el hombre chantajea a la mujer y le dice que le va a quitar el sustento, mejor dicho… la guerra de los sexos.

Por ello es importante darse cuenta a tiempo que algo en la pareja está mal, muchas veces negamos la realidad que nos es dolorosa. Así bien es necesario tomar consciencia de los errores, darse cuenta de que no podemos solos, buscar ayuda y abrirse a escuchar. La psicoterapia de pareja en muchas ocasiones ayuda a enfrentar los conflictos de manera diferente, pero hay que tener una verdadera voluntad de cambio, y no asistir a terapia porque el otro se lo pide, o tener una buena conducta, solo mientras pasa la crisis. Lo que venimos haciendo, nuestras actitudes y comportamientos muchas veces tienen un profundo arraigo en nuestro inconsciente y es un gran trabajo terapéutico hacer consciente las raíces que mantienen viva dicha conducta. No es solo sin vergüenza, como dice mucha gente. La infidelidad, la violencia en la pareja y el maltrato es algo difícil de superar porque las dos partes de la pareja mantienen el vínculo patológico sin darse cuenta, duélale a quien le duela, allí el niñito es llorón y la mama lo pellizca.

Hay personas que son permisivas por miedo al abandono y siempre están dando oportunidades sin poner límites (el clavo) y hay otras personas que proyectan en el otro, lo culpan de todo y se mantienen justificando su conducta disfuncional permanentemente (el martillo).

Hay un cuadro de los tipos de pareja que hay que hacer consciente en cuál se encuentra uno. Existen los que están JUNTOS Y FELICES, esta es la posición ideal y todos quisiéramos estar allí, pero hay que trabajar en la felicidad, en los gustos comunes, en la tolerancia, en la comunicación. Están los que están JUNTOS E INFELICES, estos pueden llegar a tener una dinámica muy peligrosa de comunicación pasivo-agresiva, estoy contigo, pero no soy feliz y me amargo y manejo esa amargura con agresiones pasivas, porque no me atrevo a irme por miedo a la soledad o a perder mi status económico, allí se le puede hacer mucho daño a los niños.

Por otro lado, está la pareja que está SEPARADA E INFELIZ, esta también puede llegar a tener un alto grado de toxicidad, que aunque se separaron, no se han perdonado los errores, o que hayan hecho una nueva pareja y allí se agrede, se descalifica y lo más grave se envenena a los hijos contra el padre que la mayoría de las veces es el que se va. Se manipula con no dejar ver a los niños, allí sufre el padre y sufre el niño. O está el caso del padre que una vez que la pareja se separa se desentiende de los hijos también.

Por último, esta los que están SEPARADOS Y FELICES, esta requiere un alto grado de madurez, allí se comprende que el amor se acabó y se produce una separación en buenos términos, sobre todo la persona entiende que el otro tiene todo el derecho a ser feliz, que no te pertenece y que merece rehacer su vida. Aquí incluso en ocasiones la persona puede llegar a ser amiga de su expareja y acepta la nueva relación.
Estos modelos son hipotéticos y no pretenden de ninguna manera ser una verdad

 

 

Jorge Hernandez Psicologo

Deja un comentario