EL EVENTO
02 de septiembre
1347: en la villa de Messina (Italia) se registra uno de los primeros casos de muerte negra (peste bubónica) en Europa, que en quince años matará en ese continente a unos 50 millones (el 60 % de la población).
La peste negra, muerte negra o sencillamente la epidemia de la peste (por antonomasia también la Pestilencia o la Gran Mortandad) fue la pandemia de peste bubónica más devastadora de la historia de la humanidad, que afectó a Eurasia en el siglo xiv y que alcanzó un punto máximo entre 1347 y 1353. Es difícil conocer el número de fallecidos, pero modelos contemporáneos los calculan entre 80 a 200 millones en Eurasia y África del Norte. Habría provocado la muerte de entre el 30 % y el 60 % de la población de Europa, siendo un tercio una estimación muy optimista. La teoría aceptada sobre el origen de la peste explica que fue un brote causado por una variante de la bacteria Yersinia pestis. Es común que la palabra «peste» se utilice como sinónimo de «muerte negra», aun cuando aquella deriva del latín «pestis», es decir, «enfermedad» o «epidemia», y no del agente patógeno.