Los atentados del 11 de septiembre de 2001, también conocidos comúnmente por los numerónimos 11-S u 11S en español (9-11 en inglés), fueron una serie de cuatro ataques terroristas suicidas cometidos en Estados Unidos la mañana del martes 11 de septiembre de 2001, por el grupo terrorista Al Qaeda
y extraditar al líder de Al Qaeda, Osama bin Laden. Bin Laden escapó a las montañas Blancas, donde fue atacado por las fuerzas lideradas por Estados Unidos, pero logró escapar. Aunque Bin Laden inicialmente negó cualquier participación, en 2004 se atribuyó formalmente la responsabilidad de los ataques. Al Qaeda y bin Laden citaron el apoyo de Estados Unidos a Israel, la presencia de tropas estadounidenses en Arabia Saudita y las sanciones contra Irak como motivos. Después de evadir la captura durante casi una década, bin Laden fue localizado en un escondite en Abbottabad, Pakistán y posteriormente fue asesinado durante la operación Lanza de Neptuno, el 2 de mayo de 2011.
La destrucción del World Trade Center y la infraestructura cercana, dañó seriamente la economía de la ciudad de Nueva York y creó una recesión económica global. Muchos países fortalecieron su legislación antiterrorista y ampliaron los poderes de los organismos encargados de hacer cumplir la ley y de inteligencia para prevenir ataques terroristas. Los espacios aéreos civiles de Estados Unidos y Canadá estuvieron cerrados hasta el 13 de septiembre, mientras que las operaciones de Wall Street se cerraron hasta el 17 de septiembre. Muchos cierres, evacuaciones y cancelaciones siguieron, por respeto o temor a nuevos ataques. La limpieza del sitio del World Trade Center se completó en mayo de 2002, y el Pentágono fue reparado en un año. La construcción del reemplazo del complejo World Trade Center comenzó en noviembre de 2006, y el edificio se inauguró en noviembre de 2014.
Los ataques resultaron en 2996 muertes, más de 25 000 heridos y consecuencias sustanciales para la salud a largo plazo, además de al menos 10 mil millones de dólares en daños a la infraestructura y la propiedad. Sigue siendo el ataque terrorista más mortífero en la historia de la humanidad, y el incidente más mortífero para bomberos y agentes de la ley en la historia de los Estados Unidos, con 340 víctimas y 72 muertos y los mayores desastres aéreos donde se involucre cualquier aeronave en la historia de la aviación. Si bien al ser hechos provocados intencionadamente, no se consideran accidentes.
Se han construido numerosos monumentos, incluido el National September 11 Memorial & Museum en la ciudad de Nueva York, el Pentagon Memorial en el condado de Arlington, Virginia, y el Flight 93 National Memorial en el lugar del accidente de Pensilvania.