El precio del kilovatio hora de energía eléctrica que compran las empresas comercializadoras en la bolsa superó la barrera de los 1.000 pesos, un valor que no se veía desde hace más de cinco años. Pero ¿Cómo afecta este precio el costo de la factura que se paga cada mes? Lo primero que hay que tener en cuenta es que aproximadamente el 80 por ciento de la electricidad que se consume en el país está asegurada por contratos que se firmaron años atrás a un precio fijo más bajo. Este porcentaje es un promedio, teniendo en cuenta todas las empresas que operan en el país; por lo tanto, puede ser mayor o menor si se revisan los datos por separado de cada comercializadora. Para conseguir el 20 por ciento restante de la energía que se necesita para cubrir el 100 por ciento del consumo de los colombianos, las empresas deben acudir a la Bolsa de Energía, donde precisamente el costo del kilovatio está en 1.023 pesos. Este precio de venta es el que ofrecen las generadoras de energía, aunque también hay que tener presente que este costo solo tiene efecto en uno de los seis componentes que conforman la tarifa de energía que pagan los usuarios en su factura. Cada uno de los seis componentes tiene un peso diferente en la tarifa final: distribución (38 por ciento), generación (35 por ciento), comercialización (13 por ciento), transmisión (5 por ciento), pérdidas (7 por ciento) y restricciones (2 por ciento). Todo esto significa que el precio de 1.023 pesos por kilovatio hora que se está registrando en la Bolsa de Energía no se traslada en la misma proporción a la tarifa que pagan los colombianos.
ELTIEMPO.COM

Deja un comentario