1971: en Egipto, la unidad Septiembre Negro de la OLP (Organización para la Liberación de Palestina) asesina al primer ministro jordano Wasfi el-Tell.
fue una organización terrorista palestina fundada en 1970. Tuvo nexos con diversos grupos dentro de la OLP, principalmente con Fatah, por entonces dirigida por Yasser Arafat, y más tarde con el FPLP. Fue responsable del asesinato del primer ministro de Jordania, Wasfi el-Tell, el 28 de noviembre de 1971, así como del secuestro y asesinato de once atletas israelíes durante los Juegos Olímpicos de Múnich 1972.
Wasfi fue primer ministro de Jordania en tres periodos distintos distinguiéndose por su oposición y lucha contra las organizaciones terroristas palestinas que tenían su base en Jordania lo que le valió el odio de buena parte del mundo árabe. Fue precisamente asesinado en el ejercicio de su último mandato.
El 28 de noviembre de 1971, cuatro hombres palestinos armados de Septiembre Negro asesinaron a Tal en el vestíbulo del Hotel Sheraton Cairo en Egipto mientras asistía a una cumbre de la Liga Árabe en la ciudad. El historiador Patrick Seale afirma que uno de los asesinos, Munshir al-Khalifa, era uno de los soldados de Abu Ali Iyad que buscaba vengar la muerte de su comandante. Mientras Tal agonizaba, «uno de los asesinos se arrodilló y lamió con la lengua la sangre que fluía por el suelo de mármol».
Tal fue la primera víctima de la recién formada Organización Septiembre Negro, una rama más militante de la organización militante palestina Fatah. Sus asesinos fueron puestos en libertad bajo fianza y se les permitió salir de Egipto. Yasser Arafat, líder de Fatah, se atribuyó la responsabilidad del asesinato.
Tal era popular entre los jordanos tradicionales por su éxito en la expulsión de los fedayines. Mientras tanto, fue ampliamente denunciado por los árabes que habían apoyado a los fedayines. El presidente egipcio Anwar Sadat también había despreciado a Tal. Tal fue la tercera figura política jordana de alto rango asesinada entre 1951 y 1971. Los dos primeros son el rey Abdullah I y el primer ministro Hazza Majali. Sus asesinos fueron declarados inocentes y puestos en libertad bajo fianza por un tribunal egipcio.