La Masacre de Las Dos Erres
En el año 1982 en la aldea Las Dos Erres, en el departamento guatemalteco de La Libertad (Petén), el Gobierno del general Efraín Ríos Montt lleva a cabo el primer día de la Masacre de Las Dos Erres, en que torturarán y asesinarán a toda la población de la aldea (más de 500 personas).
La Masacre de Las Dos Erres fue realizada por militares y Kaibiles (‘fuerzas de élite’) de las Fuerzas Armadas de Guatemala ―durante el gobierno del presidente general Efraín Ríos Montt― en un parcelamiento (aldea) del departamento La Libertad (Petén), el 6, 7 y 8 de diciembre de 1982. La masacre se produjo en el marco de la Guerra civil de Guatemala
Durante el 5 de diciembre de 1982 el ejército colocó retenes ―con soldados y patrullas civiles― para impedir que salieran personas de la aldea.
El 5 de diciembre a las 23:00 llegó a la zona un pelotón especial de kaibiles (fuerzas de élite del ejército), con la instrucción de registrar la aldea, matar a sus habitantes y recuperar 19 fusiles que había tomado la guerrilla en un enfrentamiento en la región. Los militares fueron uniformados como guerrilleros, para hacer creer a la población que la responsabilidad de las matanzas era de la guerrilla. Caminaron durante la noche, recorriendo los 6 km hasta la aldea.
A las tres de la madrugada del 6 de diciembre llegaron a la aldea al menos 58 militares, que comenzaron a sacar a los habitantes de sus casas y separando a hombres (encerrándolos en la escuela), y a las mujeres y los niños (confinándolos en dos iglesias de la comunidad). Tras registrar la aldea e interrogar a los hombres, no se encontraron armas ni propaganda. Los jefes de la patrulla informaron a la tropa que ―tras el desayuno― se iba a «vacunar» a la población.
En torno a las 16 de la tarde del 6 de diciembre de 1982, los militares separaron a un grupo de niños y comenzaron a asesinarlos y posteriormente, arrojándolos a un pozo. En este momento, varios militares comenzaron a violar a las jóvenes que se encontraban encerradas, muchas de ellas menores de edad. Tras esto, los hombres y mujeres fueron sacados de su confinamiento, se les vendaron los ojos y fueron conducidos al pozo, donde fueron nuevamente interrogados sobre la pertenencia a la guerrilla y sobre quién era el jefe guerrillero del poblado. Ante las negativas, los civiles eran asesinados y arrojados al pozo. Durante la noche del 6 al 7 de diciembre, las mujeres que aún se encontraban prisioneras fueron nuevamente violadas y torturadas. Se provocó también el aborto a golpes de varias embarazadas.
El 7 de diciembre las mujeres fueron sacadas de la escuela y fusiladas tras la misma. A los hombres los guiaron hasta la montaña donde fueron ejecutados. Tras estos los cadáveres fueron arrojados al pozo y el mismo se cubrió con tierra, aunque los militares escucharon gritos de heridos que aun seguían con vida en el pozo. El 8 de diciembre llegó a Las Dos Erres un pequeño grupo de civiles, a los que se les permitió entrar en el poblado y posteriormente fueron ejecutados.
En julio de 1994, un grupo de antropólogos argentinos contratados por FAMDEGUA (Asociación de Familiares Detenidos y Desaparecidos de Guatemala) ―sin ningún apoyo del Estado de Guatemala― llevaron a cabo exhumaciones en Las Dos Erres. Solo en el pozo del pueblo (excavado originalmente por los pobladores para sacar agua), el equipo encontró los huesos de al menos 162 personas. Entre ellas 67 eran niños y niñas menores de 12 años, con una media de edad de 7 años. (Amnistía Internacional 1995, FAMDEGUA 2007