El hundimiento del El Wilhelm Gustloff

1945: en aguas del mar Báltico, un submarino soviético hunde el barco Wilhelm Gustloff, lleno de refugiados alemanes. Mueren un total de 9343 personas, incluidos unos 5000 niños, lo que la convierte en la mayor tragedia naval de la historia.

El Wilhelm Gustloff fue un Crucero alemán construido en el astillero Blohm & Voss, que entró en servicio en 1938 durante el periodo de paz de la Alemania nazi. En la Segunda Guerra Mundial sirvió como buque nodriza de submarinos, buque hospital y transporte de evacuación durante la Operación Aníbal hacia el final de la contienda. El 30 de enero de 1945 fue torpedeado por el submarino soviético S-13 bajo el mando de Aleksandr Marinesko, y se hundió con 9343 personas a bordo, lo que supuso la mayor tragedia marítima de la historia

En enero de 1945, en medio de un invierno riguroso con temperaturas de -20 °C, la situación de Alemania se deterioraba dramáticamente: unos 75 000 refugiados civiles y militares alemanes convergían en los puertos de Dánzig y Pillau y unos 7 millones de fugitivos huían desde la Prusia Oriental por el corredor polaco hacia Alemania, sin apenas alimentos o medicamentos, en el frío invernal, colapsando los caminos y carreteras hacia la costa con atascos de unidades de la Wehrmacht que se dirigían al frente, atacados por la artillería y la Fuerza Aérea Soviética que bombardeaban todo y temiendo la rabia soviética por los millones de víctimas causadas por la invasión alemana.

El almirante Karl Dönitz dio la orden a sus submarinos de huir hacia los puertos del oeste y a todas las unidades de superficie mayores y menores disponibles de evacuar a los connacionales a los puertos seguros de Kiel o Hel. A esta operación de rescate se la denominó Operación Aníbal.

Entre las grandes unidades de superficie estaban los cruceros pesados Deutschland, Admiral Scheer, los transatlánticos Goya, General Steuben y Wilhelm Gustloff, el mayor de todos. Las menores eran remolcadores, yates de paseo e incluso chalupas motorizadas y pesqueros. El Wilhelm Gustloff mantenía su presentación como buque de carácter militar.

El buque estaba desde el 21 de enero en Danzig evacuando a militares y seguidamente a civiles, comenzando por las mujeres y los niños. En la piscina interior drenada se estableció un puesto de enfermería con 375 enfermeras auxiliares de la Armada que atendían a los heridos, y además se encontraban a bordo 1.000 cadetes submarinistas que acababan de terminar su entrenamiento. La cantidad de personas embarcadas en el Wilhelm Gustloff oficialmente era de 8.000 personas pero estas aumentaron a 10.200, lo que hacía qué el buque fuera insoportable, dado que muchos refugiados estaban a la intemperie en las cubiertas superiores expuestos a la hipotermia.

La Kriegsmarine estaba informada de la presencia de submarinos rusos en la salida de la bahía de Danzig y muchos transportes atestados de pasajeros se exponían a ser atacados si no contaban con protección antisubmarina.

A las 12 horas del 30 de enero de 1945, los capitanes Friedrich Petersen (civil) y Wilhelm Zahn (DKM) al mando de Wilhelm Gustloff recibieron la orden de zarpar. El barco atestado se separó del atracadero mediante remolcadores y afuera de la bahía lo esperaban dos torpederos escoltas, el transatlántico Hansa, el torpedero T-36 y el torpedero Löwe. El Hansa acusó desperfectos de máquina y debió quedarse.

Mientras salía de la bahía, los capitanes en el puente deliberaron cuál era la ruta más conveniente a tomar. Zahn abogaba por rodear la costa de Wlasislowo por dentro de la isla de Bornholm, en aguas someras para evitar el torpedeamiento; pero se impuso el criterio de Petersen de ir en aguas profundas por fuera de la citada isla al encuentro de un convoy.

Mientras el Wilhelm Gustloff navegaba al anochecer, a eso de las 20:30 horas, la radio transmitió el último discurso de Adolf Hitler con motivo del aniversario de la toma del poder, el cual fue difundido en los altavoces al interior de buque para la escucha de los refugiados y que duró unos 18 minutos.

El buque navegaba en aguas sometidas a un viento borrascoso y gélido, bajo una luz lunar que se traslucía en la borrasca y con total oscurecimiento. En el interior reinaba una atmósfera de solidaridad entre los tripulantes y refugiados, quienes estaban esperanzados en el término temporal de sus penurias como fugitivos.

Hacia las 21 horas, ya traspasando el norte de la isla de Bornholm, un mensaje de radio indicó al Wilhelm Gustloff que un dragaminas se acercaba al trasatlántico. Petersen dio la orden de encender las luces de navegación a fin de no chocar con el dragaminas.

El buque, con las luces encendidas, fue detectado por el submarino soviético S-13, al mando de Aleksandr Marinesko, quien ordenó de inmediato cargar cuatro torpedos mientras se colocaba en posición de ataque.

A las 21:08 horas, tres torpedos hicieron impacto por estribor en el Wilhelm Gustloff; el primer torpedo alcanzó el sector de proa, el segundo dio en el sector de la piscina interior en la cubierta E, matando a la mayoría de las enfermeras de la Armada y el tercero dio hacia la popa, inutilizando los generadores y cortando el suministro de energía eléctrica. El Wilhelm Gustloff se inclinó inmediatamente a estribor en medio del caos interior y la oscuridad. Miles de refugiados saltaban a las heladas aguas y otros miles luchaban por salir del navío incluso por los ojos de buey. El pánico total cundió produciendo atascos e impidió una evacuación ordenada y el correcto uso de los botes salvavidas, hubo suicidios en masa de personas convencidas de que su fin había llegado. Hacia el final del hundimiento, el navío se adrizó, lo que permitió la salida de más personas. El cuarto torpedo no logró salir del tubo lanzatorpedos del submarino soviético, provocando una acción de emergencia para desactivarlo. El Wilhelm Gustloff tardó 44 minutos en irse al fondo del mar.

El rescate no se hizo esperar y acudieron inmediatamente al lugar del hundimiento el torpedero T-36, que rescató 564 sobrevivientes, el torpedero Löwe logró sacar 472 personas de las gélidas aguas, el vapor Göttingen salvó a 28 sobrevivientes, otro torpedero, el T-19 rescató a 7 personas, el carguero Gotland tomó a dos personas y una lancha schnellboot V-1703 rescató a un bebé. En total sobrevivieron y se rescataron unas 1.200 personas; pero fallecieron unas 9.000 ya fuera por quedar atrapadas y ahogarse en el interior del navío o por hipotermia. Tanto los capitanes Petersen como Zahn salvaron sus vidas, mientras que de las 375 enfermeras de la Armada sólo se salvaron tres. Solo se abrió un sumario contra Zahn por el desastre pero fue archivado a causa del inminente colapso total de Alemania.

El Wilhelm Gustloff se hundió a 44 m de profundidad quedando su quilla en las coordenadas geográficas 55°04′22″N 17°25′17″E / 55.07278, 17.42139. Más tarde, los soviéticos dinamitaron el pecio para evitar futuras investigaciones por el crimen de guerra cometido sin lograr destruirlo, quedando en tres secciones que fueron redescubiertas y filmadas en 1995 por buzos de aguas profundas.

Deja un comentario