Uno de los artistas que ha promovido el reconocimiento del cuatro venezolano es Alexander Paredes, quien combina su labor como docente con la artesanía de la construcción de instrumentos musicales. Hoy, 4 de abril, se conmemora el Día Nacional del Cuatro, marcando un año desde su oficialización. Paredes destacó que este instrumento, considerado patrimonio cultural de Venezuela, tiene sus raíces en la guitarra renacentista, pero se ha adaptado y consolidado en el país, convirtiéndose en un pilar de las tradiciones musicales.
El cuatro se encuentra presente en una variedad de expresiones y géneros musicales. “Venezuela es un país con una rica diversidad cultural. El cuatro es fundamental en la música llanera, la más popular del país, pero también está en el joropo oriental, el guayanés y en el estilo tuyero, así como en la música tradicional caraqueña. Se utiliza en danzas como la Parranda de San Pedro de Guatire y en festividades andinas, entre otras manifestaciones”, explicó. “El cuatro es el eje central cuando se habla de los géneros tradicionales venezolanos”, añadió.
Paredes también mencionó la existencia de diferentes tipos de cuatro, que él denomina “familias”. Por ejemplo, están el medio cinco, el cinco larense y el octavo; en Falcón se puede encontrar el cuatro cuerdas y media. La variedad en la familia del cuatro es extensa. Además, resaltó que el estado Lara es conocido por su producción de cuatros, con varias familias dedicadas a este oficio y fortaleciendo la tradición. Sin embargo, también observó que la fabricación ha comenzado a expandirse a otros estados como Sucre, que tiene su propio estilo distintivo, aunque siente que la producción aún es vulnerable. “El Sistema de Orquestas ha tenido que solicitar una gran cantidad de instrumentos a China”, precisó.
A pesar de contar con un número significativo de lutieres en Venezuela, Paredes identificó la falta de organización y de materia prima como debilidades en la comunidad. Por eso, considera fundamental el apoyo de instituciones para fortalecer este ámbito. “Tradicionalmente, construimos el cuatro con madera de cedro amargo, aunque algunos han tenido que recurrir a la chapilla y al contrachapado”, aclaró.
En Caracas, hay varias comunidades comprometidas en la enseñanza del cuatro, y proyectos como La Siembra del Cuatro, liderado por el maestro Cheo Hurtado, han contribuido a la formación de numerosos músicos. Paredes también subrayó la importancia del cuatrista, tanto en su papel de solista como en su función como acompañante, quien mantiene el ritmo en los diversos géneros tradicionales de Venezuela.
