La subsidiaria de la compañía bananera estadounidense Chiquita Brands informó este jueves (17 de julio de 2025) que ha despedido a cerca de 1.200 empleados que aún trabajaban en su sede en Panamá, tras la decisión de la empresa de cesar operaciones en el país en mayo, en medio de una huelga.
Chiquita, que contaba con más de 6.000 trabajadores en la localidad de Changuinola, en la provincia caribeña de Bocas del Toro, fronteriza con Costa Rica, ya había despedido a unos 5.000 empleados por no presentarse a trabajar durante la huelga, donde se llevaron a cabo protestas y bloqueos de carreteras.
En un comunicado, la empresa anunció la suspensión del contrato de «los 1.189 trabajadores diarios que mantenían relación laboral vigente», aclarando que «no configuraron la causal de abandono de trabajo».
Los trabajadores bananeros iniciaron una huelga el 28 de abril en respuesta a una reforma de pensiones que les eliminó ciertos beneficios, los cuales fueron restablecidos posteriormente tras un acuerdo con el gobierno panameño.
A pesar de que la huelga fue declarada ilegal por un tribunal laboral, Chiquita decidió cesar operaciones en mayo en Panamá, alegando pérdidas que superaban los 75 millones de dólares, aunque algunos medios estiman que podrían ser más de 100 millones.
El gobierno panameño, que había indicado que el número de despidos superaba los 6.500, está en negociaciones con la empresa bananera para que reanude sus operaciones en Bocas del Toro, una región cuya economía depende principalmente del turismo y la producción de banano. Este producto, que es el principal artículo de exportación de Panamá, representó el 12% de las ventas al exterior en los primeros cinco meses del año, según cifras oficiales.
