Desde la capital colombiana, la diplomacia tomó una postura decidida ante el genocidio del pueblo palestino. El 15 y 16 de julio de 2025, Bogotá fue sede de la Primera Cumbre Ministerial de Emergencia del Grupo de La Haya, convocada urgentemente en respuesta al grave deterioro de la situación humanitaria en los territorios palestinos ocupados. Delegados de varios países se reunieron con el objetivo de coordinar acciones frente a los crímenes internacionales perpetrados por el Estado de Israel contra el pueblo palestino.
Durante la inauguración del evento, la canciller (e) Rosa Villavicencio afirmó que «Colombia se ha manifestado de manera clara: lo que está sucediendo en Gaza es un genocidio. En 2018 reconocimos al Estado de Palestina y en 2024 rompimos relaciones con Israel debido al uso desproporcionado de la fuerza contra civiles. El Derecho Internacional Humanitario debe ser un principio y acción, no solo retórica vacía».
Además, asistió a la cumbre Francesca Albanese, relatora especial de las Naciones Unidas sobre los territorios palestinos, quien presentó su informe más reciente (expuesto hace dos semanas en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU). En este informe, Albanese destacó la crisis humanitaria que enfrentan los palestinos, al tiempo que señaló que algunas empresas se benefician del genocidio.
Durante la cumbre, Albanese enfatizó la necesidad de «crear un nuevo orden mundial multilateral, liderado por países de la mayoría global. Un ejemplo es Colombia, que está siguiendo el camino trazado por Sudáfrica al iniciar un proceso histórico ante la Corte de Justicia Internacional contra Israel por genocidio».
A lo largo de dos días de trabajo, los Estados participantes reafirmaron su compromiso con el derecho internacional y los derechos humanos, así como con la rendición de cuentas por los crímenes más graves, incluido el genocidio. El encuentro concluyó con una declaración conjunta que incluye seis medidas concretas que los Estados se comprometieron a llevar a cabo tanto individual como colectivamente. Estas medidas tienen como objetivo frenar el suministro de armas y apoyo material a Israel, evitar que los recursos estatales contribuyan a la ocupación y fortalecer la justicia internacional.
Resumen de los compromisos adoptados durante la cumbre:
1. Se prohibirá el envío de armas, municiones, combustible y equipos militares a Israel, para evitar que las industrias de estos países participen en el genocidio y otras violaciones del derecho internacional.
2. No se permitirá el paso ni el servicio en puertos a embarcaciones que representen un riesgo claro de transportar esos materiales a Israel, en cumplimiento del derecho internacional.
3. Se impedirá que buques con bandera de estos países transporten armas o suministros militares hacia Israel.
4. Se revisarán urgentemente todos los contratos públicos con Israel, para asegurarse de que no se respalde la ocupación ilegal y que nadie en estos países contribuya a mantener tal situación.
5. Se insistirá en el compromiso de investigar y juzgar crímenes graves bajo el derecho internacional, tanto a nivel nacional como internacional, para garantizar justicia a las víctimas y prevenir futuros crímenes.
6. Se apoyará la jurisdicción universal, según permitan las leyes de cada país, para juzgar los crímenes cometidos en el territorio palestino ocupado.
