Cómo los ataques de EEUU en el Caribe y el Pacífico crean un nuevo punto de fricción con México

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, manifestó su contundente rechazo a los recientes ataques del Pentágono contra embarcaciones en el Caribe y el Pacífico, que resultaron en la muerte de 14 personas. Durante su conferencia de prensa diaria, Sheinbaum indicó que había solicitado al secretario de Relaciones Exteriores y a la Marina que se reunieran con el embajador de Estados Unidos en México, Ron Johnson, para discutir este asunto, enfatizando que “no estamos de acuerdo con estos ataques”.

Este pronunciamiento se produjo tras el anuncio del secretario de Defensa, Pete Hegseth, sobre nuevos ataques, esta vez dirigidos a cuatro embarcaciones en el Pacífico la noche del lunes. Las acciones militares han dejado un saldo trágico, sumando muertes a las que ya se han reportado en operaciones anteriores. “Queremos que se respeten todos los tratados internacionales”, afirmó Sheinbaum.

Las declaraciones de la mandataria se dan en un contexto de creciente preocupación en México sobre la posibilidad de que el gobierno de Donald Trump intensifique su lucha contra los cárteles de la droga, incluyendo la posibilidad de operaciones militares en territorio mexicano y otros países. Desde que asumió la presidencia, Trump ha instado a Sheinbaum a permitir el despliegue de tropas estadounidenses en México, una propuesta que la presidenta ha rechazado de manera contundente.

La situación ha generado tensiones no solo con México, sino también con otros aliados en la región, como Colombia. El presidente colombiano, Gustavo Petro, se ha visto envuelto en un conflicto creciente con Trump, quien impuso sanciones a su familia y a un miembro de su gobierno por supuestas acusaciones de narcotráfico. Petro ha defendido a las víctimas de los ataques, afirmando que una de las personas involucradas no tenía vínculos con el crimen y era un pescador.

En los recientes ataques, el ejército estadounidense ha rescatado a sobrevivientes, repatriándolos a Colombia y Ecuador. Sin embargo, la administración Trump no ha proporcionado pruebas que respalden sus acusaciones sobre la implicación de las embarcaciones en actividades delictivas, lo que ha llevado a un aumento en el número de muertes reportadas, que asciende a al menos 57 desde que comenzaron los ataques en septiembre.

El Pentágono ha reforzado su presencia en la región, anunciando el envío de un portaaviones para unirse a los buques de guerra y tropas ya desplegadas. Maduro, presidente de Venezuela, ha denunciado que el gobierno estadounidense está “fabricando” un conflicto en su contra.

Trump ha defendido la legalidad de los ataques, argumentando que Estados Unidos está en un “conflicto armado” con los cárteles de la droga, y ha hecho comparaciones entre las operaciones militares actuales y la guerra contra el terrorismo tras los atentados del 11 de septiembre de 2001. Hegseth ha afirmado que los cárteles han causado más muertes a estadounidenses que Al Qaeda, asegurando que recibirán el mismo enfoque militar.

Estas acciones y declaraciones continúan generando un clima de tensión en América Latina, mientras las repercusiones de la política antidrogas de Estados Unidos se sienten en múltiples frentes.

Deja un comentario