Evo Morales, ex presidente de Bolivia. Imagen: Aizar Raldes/AFP. La Policía boliviana llevó a cabo la detención de la jueza Lilian Moreno este lunes (05.05.2025). Esta acción se produce tras la reciente anulación de la orden de aprehensión contra Evo Morales, quien enfrenta acusaciones por un caso de trata agravada de personas. Además, la jueza debe rendir cuentas por cargos de prevaricato y decisiones contrarias a la Constitución.
Moreno fue arrestada por agentes policiales mientras se dirigía desde su residencia en Santa Cruz, donde ejerce su labor judicial, según el testimonio de un familiar que la acompañaba. Posteriormente, se informó que la jueza fue trasladada al aeropuerto de Viru Viru en Santa Cruz antes de ser llevada a La Paz, según lo declarado por su abogado a los medios de comunicación locales.
El miércoles pasado, la defensa de Morales (2006-2019) presentó el auto constitucional que emitió Moreno, el cual anuló la orden de aprehensión existente contra el exmandatario y trasladaba el proceso al Trópico de Cochabamba, su bastión político y sindical. Esta decisión fue criticada por Romer Saucedo, presidente del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), y el Consejo de la Magistratura anunció el inicio de una investigación.
El viernes, un nuevo fallo judicial fue emitido por el juez Franz Zabaleta de La Paz, quien decidió mantener activa la orden de aprehensión contra Morales. En su resolución, Zabaleta estableció que «como medida cautelar se ordena la suspensión temporal de la ejecución de toda determinación adoptada» en este caso, aunque esta medida fue desestimada por los abogados de Morales.
Resguardado en Cochabamba, en octubre de 2024, la fiscal de Tarija, Sandra Gutiérrez, emitió una orden de captura contra el exmandatario, alegando que habría tenido un hijo con una menor de edad durante su presidencia. En respuesta a esta situación, los seguidores de Morales bloquearon carreteras por 24 días para evitar su detención. Desde entonces, el exmandatario no ha salido del Trópico de Cochabamba, donde se encuentra protegido por numerosos aliados.
A principios de este año, un tribunal de Tarija declaró a Morales en rebeldía debido a su ausencia en dos audiencias, en las que justificó su falta por razones de salud, y que debían abordar la acusación de trata agravada de personas en su contra. La justicia también le prohibió salir del país, ordenó la anotación preventiva de sus bienes, el congelamiento de sus cuentas bancarias y la emisión de una orden de aprehensión contra él, quien fuera líder del gubernamental Movimiento al Socialismo (MAS).
El exmandatario ha denunciado en repetidas ocasiones que este proceso judicial tiene como objetivo impedir su candidatura en las próximas elecciones nacionales del 17 de agosto, donde busca presentarse por primera vez después de haber renunciado a su puesto en el Movimiento al Socialismo (MAS), partido que fundó y lideró durante casi 30 años. Además, existe una sentencia constitucional que establece que solo se puede ser reelecto una vez, de manera continua o discontinua, lo que complicaría la posibilidad de Morales de volver a ser candidato, habiendo gobernado Bolivia en tres ocasiones. (efe, afp/mn)
