**CARACAS** — El bolívar, la moneda nacional de Venezuela, ha experimentado una disminución del 30 % en su valor desde el inicio de 2025, mientras que la brecha cambiaria en el país se agrava, según estimaciones del Observatorio Venezolano de Finanzas (OVF). Las perspectivas para el cierre del año son desalentadoras. Josías Guerra, economista y miembro del OVF, señala: “Por cada uno por ciento que se deprecia la moneda, los precios aumentan un por ciento. ¿Por qué? Porque la economía venezolana está informalmente dolarizada, lo que significa que cuando la tasa de cambio sube, los precios también comienzan a aumentar”.
Guerra también menciona que “el Banco Central no tiene la capacidad de intervenir efectivamente para detener la depreciación del bolívar”, lo que implica que no hay suficientes dólares disponibles para inyectar en la economía. Además, con la salida de Chevron, la petrolera estadounidense, prevista para abril del próximo año debido a decisiones de la administración del presidente estadounidense Donald Trump, se anticipa una disminución en la oferta de divisas, según los expertos.
El gremio empresarial más importante del país, Fedecámaras, advirtió el miércoles que “la terminación de la licencia podría impactar severamente en la economía, dado que un alto porcentaje de las divisas que ingresan a Venezuela provienen de la industria petrolera”. Fedecámaras instó a los gobiernos de Caracas y Washington a reanudar las conversaciones.
Por lo general, la administración de Nicolás Maduro tiende a desestimar estas proyecciones. Los funcionarios chavistas sostienen que su producción petrolera, la principal fuente de ingresos del país, no se verá afectada por el cese de operaciones de Chevron. “Estamos abiertos al mundo para que venga a producir”, afirmó Maduro el martes.
Se estima que la tasa oficial podría cerrar el año en 120 bolívares por dólar, es decir, casi el doble de su valor actual, según las proyecciones del Observatorio de Finanzas, que fue creado para ayudar en la elaboración de estadísticas económicas y sociales y enfrentar la falta de transparencia en los datos del país. El dólar oficial del Banco Central de Venezuela (BCV) se cotizó el 12 de marzo a 65,63 bolívares por dólar, mientras que en el mercado negro la tasa ronda los 80 bolívares por dólar, lo que representa una diferencia de más del 20 %.
Guerra enfatiza: “La tendencia es indudablemente hacia la depreciación de la moneda. Uno no sabe qué hacer”. La volatilidad de los precios en la última semana está afectando a los venezolanos. En un mercado al aire libre en el este de Caracas, Ana Díaz, una maestra jubilada que ahora vende quesos para subsistir, comenta: “El que solía llevar un kilo de queso, ahora solo lleva medio kilo. El que compraba jamón ahora no lo compra”.
Orlando Lippo, un ingeniero que está de compras, dice: “Los precios están subiendo semana tras semana. Aquí mismo, sin ir muy lejos, el queso costaba menos de 300 bolívares y ahora ya está en 400 bolívares. En general, la población está en modo supervivencia, lamentablemente”. Ligia Pulido, comerciante, añade: “La semana pasada compré jojoto (maíz tierno) a 16 dólares y ayer estaba a 30 dólares. Se duplicó. Uno no sabe qué hacer”.
Este año, la inflación podría alcanzar el 150 %, según el OVF, una tendencia que es prácticamente “irreversible”, a menos que se logre un “acuerdo” económico, que actualmente no se vislumbra.
