Uno de los dos sobrevivientes del ataque realizado por Estados Unidos contra un presunto ‘narcosubmarino’ en el Caribe fue liberado por las autoridades ecuatorianas este lunes, después de que la Fiscalía del país determinara que no había pruebas de que hubiera cometido un delito en Ecuador. La Fiscalía general comunicó a la prensa que, tras la llegada del mencionado ciudadano, los agentes Antinarcóticos se acercaron a la Unidad de Flagrancia para informar a los fiscales de turno sobre el caso. Sin embargo, al no existir ninguna denuncia sobre la comisión de un delito en territorio ecuatoriano, no era posible retenerlo. Además, se indicó que no tenía procesos pendientes en su contra.
Un funcionario de la agencia AP confirmó que el ecuatoriano, conocido como Andrés Fernando Tufiño, se encontraba en buen estado de salud tras las evaluaciones médicas realizadas a su llegada. Tufiño fue repatriado por Washington durante el fin de semana, tras un ataque militar estadounidense que destruyó la embarcación. Otro ciudadano colombiano también sobrevivió al ataque y se encuentra hospitalizado en su país.
Personal militar estadounidense rescató a ambos hombres después de la destrucción del sumergible, que según el expresidente Trump, estaba transportando «principalmente fentanilo y otras drogas ilegales», aunque no presentó pruebas que respaldaran sus afirmaciones. Es importante señalar que hay escasa evidencia de que el fentanilo se produzca en los Andes, ya que la mayoría de esta droga ingresa a Estados Unidos a través de México.
Trump afirmó que dos personas a bordo murieron y que los sobrevivientes serían repatriados para su detención y procesamiento. Los ataques militares de Estados Unidos en el Caribe han incrementado las tensiones en la región, siendo este ataque al menos el sexto desde septiembre, con un séptimo reportado el fin de semana, elevando el total de muertes a al menos 32.
Las acciones militares han generado fricciones, especialmente entre Trump, Venezuela y Colombia, que anteriormente fue uno de los aliados más cercanos de Estados Unidos en el hemisferio. El gobierno colombiano anunció que el sobreviviente será procesado conforme a la ley por presunto tráfico de drogas, y se informó que había resultado gravemente herido.
El gobierno de Bogotá también llamó a consultas a su embajador en Washington, en medio de un intercambio cada vez más intenso entre el presidente Gustavo Petro y Trump respecto a los ataques. Las tensiones escalaron cuando Trump calificó a Petro de «líder del narcotráfico» y «lunático», tras las acusaciones de que el gobierno estadounidense había matado a un ciudadano colombiano en un ataque el 16 de septiembre.
El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, respondió a Trump, afirmando que el país se mantiene firme en la lucha contra el narcotráfico y subrayó la necesidad de unidad entre naciones comprometidas con la paz y la prosperidad. Trump, por su parte, justificó sus acciones militares al argumentar que Estados Unidos está en un «conflicto armado» contra los cárteles de la droga, basándose en la misma lógica legal utilizada por la administración de George W. Bush tras los atentados del 11 de septiembre de 2001.
