**Lee promete «superar la insurrección» y evitar un «golpe militar» tras la crisis por la ley marcial**
El candidato del opositor Partido Demócrata (PD) de Corea del Sur, Lee Jae Myung, ha emergido victorioso en las elecciones presidenciales, celebradas este martes, marcando un cambio significativo en el panorama político del país. Lee ha recibido el 49,20% de los votos, superando al candidato conservador Kim Moon Soon del Partido del Poder Popular (PPP), quien obtuvo el 41,46%, con el 98,5% del escrutinio completado.
En su discurso tras la victoria, Lee prometió «superar la insurrección» y garantizar que no habrá un «golpe militar», refiriéndose a la reciente crisis provocada por el intento fallido del presidente destituido, Yoon Suk Yeol, de imponer la ley marcial. «Me comprometo a crear un mundo donde se restablezca la democracia y se respete la soberanía del pueblo en nuestra república democrática», afirmó.
Lee, quien en 2022 perdió ante Yoon por un estrecho margen, expresó su intención de dedicar todos sus esfuerzos a reactivar la economía y mejorar la calidad de vida de la población. Su victoria es vista como un respaldo a un candidato «del cambio», lo que sugiere un posible fin del estancamiento institucional que ha caracterizado al país, donde el Parlamento tiene una mayoría opositora frente a un presidente de diferente color político.
**KIM RECONOCE SU DERROTA**
Poco antes, Kim Moon Soon reconoció su derrota y expresó su agradecimiento al pueblo por su apoyo. «Acepto humildemente la decisión del pueblo. No olvidaré el cálido apoyo que he recibido», dijo en una conferencia de prensa. A pesar de su derrota, destacó que el país ha logrado avances significativos gracias a la fortaleza de su gente.
La victoria de Lee, quien ha ganado notoriedad por su valentía durante la crisis, podría ser un indicativo de un alivio a la severa crisis que enfrenta Corea del Sur. Al dirigirse a la prensa, Lee reafirmó su compromiso de honrar la decisión del pueblo y cumplir con sus responsabilidades. Su partido ha interpretado los resultados electorales como un claro rechazo a la administración de Yoon, que enfrenta acusaciones de insurrección y abuso de poder en relación con la ley marcial decretada a finales de 2024.
Con esta elección, se abre una nueva etapa para Corea del Sur, donde la población busca recuperarse de la crisis económica y política que ha vivido recientemente.
