El conflicto en Sudán ha causado un récord de 11,6 millones de desplazados internos, lo que ha contribuido a que el número total de desplazados a nivel mundial alcance los 83,4 millones en 2024, según un informe del Observatorio de Situaciones de Desplazamiento Interno (IDMC). Este aumento representa el doble de la cifra de hace seis años y subraya un incremento del 80 por ciento en los desplazados internos debido a conflictos y violencia desde 2016.
A finales del año pasado, diez países reportaron más de tres millones de desplazados internos, comparado con cuatro años atrás, donde esa cifra era significativamente menor. Sudán lidera esta lista con 11,6 millones de desplazados, mientras que la República Democrática del Congo y Palestina también han visto un aumento considerable en sus cifras. La directora del IDMC, Alexandra Bilak, enfatizó que el fenómeno del desplazamiento afecta desproporcionadamente a los más vulnerables.
El informe destaca que el desplazamiento interno no solo debe considerarse una crisis humanitaria, sino también un desafío político y de desarrollo que necesita más atención. Además, se reportó que 9,8 millones de personas fueron forzadas a abandonar sus hogares el año pasado debido a desastres, un aumento del 29 por ciento en comparación con 2023. Los casos de Afganistán y Chad son notables, con 1,3 y 1,2 millones de desplazados internos, respectivamente.
El documento también señala que el 99,5 por ciento de los desplazamientos por catástrofes en el último año se debieron a fenómenos meteorológicos, en gran parte atribuidos al cambio climático. Desde el IDMC, se ha expresado preocupación por la falta de financiación humanitaria, advirtiendo que cada recorte en fondos significa que más personas desplazadas pierden acceso a alimentos, medicinas y seguridad. Jan Egeland, secretario general del Consejo Noruego para los Refugiados, ha instado a los gobiernos a comprometerse con soluciones sostenibles para el desplazamiento.
