El papel del petróleo en el ataque de EE.UU. a Venezuela: todo lo que puede pasar ahora, negro sobre blanco

**JUANMA HERNÁNDEZ / DatosRTVE**

El reciente ataque de Estados Unidos a Venezuela, que ha resultado en la detención del presidente Nicolás Maduro y su esposa, plantea dos preguntas cruciales: ¿qué impacto tendrá esto en el mercado global del petróleo y cómo afectará a los precios de los combustibles? Un aspecto evidente es que el presidente estadounidense, Donald Trump, está centrando su atención en la producción de petróleo venezolano. En su primera aparición ante los medios después de la intervención militar, Trump mencionó la palabra «petróleo» en 26 ocasiones.

Venezuela posee las mayores reservas de petróleo del mundo, con un 17% del total, equivalente a 303.000 millones de barriles. Esto la coloca por delante de Arabia Saudita, Irán e Irak, aunque su producción actual es de apenas un 1%, una cifra insignificante en comparación con otros productores. Por ejemplo, Arabia Saudita, con reservas ligeramente inferiores a los 300.000 millones de barriles, produce hasta diez veces más que las empresas venezolanas.

Jorge León, jefe de análisis geopolítico de Rystad, ha explicado que la baja producción de Venezuela se debe a una «falta de inversión crónica», la escasez de trabajadores especializados y el deterioro de infraestructuras clave. Según Javier Rivas, profesor de EAE Business School, se necesitarían alrededor de 250.000 millones de dólares en 2023 para rehabilitar la industria petrolera y aumentar la producción.

Las sanciones de Estados Unidos han dificultado la llegada de inversiones extranjeras y la importación de insumos necesarios para el tratamiento del petróleo. Esto ha generado desinterés por parte de compañías internacionales. Gonzalo Escribano, experto en energía del Real Instituto El Cano, ha señalado que las políticas chavistas han expropiado empresas estadounidenses y expulsado a muchas corporaciones extranjeras que podrían haber contribuido a la explotación del petróleo.

**La ofensiva estadounidense sobre el oro negro**

La administración de Trump ha denunciado el narcotráfico desde Venezuela, acusando a Maduro de liderar el Cartel de los Soles. El gobierno estadounidense llegó a ofrecer 50 millones de dólares por información que condujera a su captura, a pesar de que Maduro siempre ha negado vínculos con el narcotráfico. Muchos analistas creen que la motivación detrás de la acción de Trump es menos la lucha contra las drogas y más el control de las reservas petroleras venezolanas.

Desde la década de 1970, Venezuela era conocida como «la Venezuela saudita» por su abundancia de crudo. Sin embargo, la llegada de Hugo Chávez al poder a principios de este siglo marcó el inicio de una serie de expropiaciones que redujeron la presencia estadounidense en el país. Actualmente, Chevron es la única empresa extranjera que opera en Venezuela, con un permiso excepcional que le permite extraer alrededor de 200.000 barriles diarios.

**Reacción de la OPEP tras el ataque**

La OPEP+, encabezada por Arabia Saudita y Rusia, ha decidido mantener estable su oferta de crudo al menos hasta abril, sin reaccionar a la intervención militar de EE.UU. Este consenso fue resultado de una teleconferencia entre los ministros de Energía de los países miembros, quienes han implementado recortes voluntarios para estabilizar los precios.

**El futuro del petróleo venezolano**

China sigue siendo el principal importador del petróleo venezolano, recibiendo casi el 80% de las exportaciones del país. Aunque Estados Unidos es el segundo receptor del crudo venezolano a través de Chevron, su rol ha disminuido. Otros mercados como Cuba, España e India también son importadores, aunque su participación es menor.

Expertos financieros sugieren que la intervención estadounidense podría provocar una reconfiguración del mercado petrolero. Según JPMorgan, Venezuela podría aumentar su producción a 1,3 millones de barriles diarios en un par de años, con el potencial de superar los 2,5 millones en una década, siempre que se realicen inversiones significativas. Goldman Sachs advierte que, si se logra esta recuperación, el precio del crudo podría caer hasta 4 dólares por barril para 2030.

**Tres horizontes inciertos para el futuro del petróleo venezolano**

1. **Corto plazo:** No se anticipa un aumento inmediato en el suministro tras la intervención, y cualquier incremento en la producción necesitará tiempo para materializarse.

2. **Medio plazo:** La reinversión extranjera y una posible estabilización política podrían permitir a Venezuela recuperar su posición en el mercado energético global, aunque esto conllevaría años de esfuerzo y desafíos.

3. **Largo plazo:** Si se concretan los escenarios de recuperación, una mayor oferta de crudo venezolano podría presionar a la baja los precios globales.

**Repsol y su futuro en Venezuela**

Repsol, la compañía española con mayor presencia en Venezuela, ha estado involucrada en el país desde 1993, desarrollando varios proyectos de petróleo y gas. La situación actual tras la captura de Maduro plantea incertidumbres sobre el futuro de sus operaciones en la región.

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