Donald Trump ha convocado a líderes de empresas petroleras estadounidenses a la Casa Blanca en un esfuerzo por impulsar su plan de «reparar» la industria petrolera venezolana y aprovechar sus vastos recursos naturales. Este movimiento se produce en el contexto de una inusual colaboración entre el gobierno de Delcy Rodríguez, quien se identifica como la «presidenta encargada» de Venezuela, y Estados Unidos, tras la destitución de Nicolás Maduro.
En la reunión programada para este viernes, se espera que se discutan las estrategias para revitalizar la industria petrolera venezolana, un objetivo que Trump ha promovido desde la caída del régimen de Maduro, quien, junto a su esposa, fue arrestado en Caracas y actualmente enfrenta juicios en Nueva York por narcotráfico. La Casa Blanca ha comunicado que la reunión servirá para explorar las oportunidades que se presentan para las compañías petroleras en este contexto.
Sin embargo, los expertos advierten que, aunque hay una posibilidad atractiva de inversión en un país con grandes reservas de petróleo, existen numerosos desafíos que podrían desalentar a los inversionistas. Francisco Monaldi, economista y director del Programa de Energía para América Latina en el Instituto Baker de la Universidad de Rice, señala que los obstáculos para la inversión son de naturaleza política y regulatoria, más que geológica.
El entorno actual para las inversiones en Venezuela sigue siendo complicado debido a la legislación vigente que limita la participación extranjera, así como a las experiencias pasadas de expropiaciones y la falta de confianza generada por el gobierno chavista. A lo largo de los años, la producción de petróleo en Venezuela ha caído drásticamente, y la actual situación de la estatal Pdvsa es crítica, con una producción que apenas alcanza entre 850,000 y 900,000 barriles diarios.
Las sanciones impuestas por Estados Unidos también han tenido un impacto significativo en la capacidad de Venezuela para comerciar su petróleo, restringiendo el acceso a mercados clave. Aunque Trump ha anunciado que levantará algunas sanciones de manera selectiva para facilitar la venta de petróleo venezolano, las condiciones para que las inversiones extranjeras fluyan de manera sostenida aún deben ser abordadas.
Los analistas coinciden en que, para que Venezuela vuelva a ser un destino atractivo para la inversión en su sector petrolero, es esencial lograr una relación estable con Estados Unidos, garantizar un marco legal sólido y asegurar la legitimidad política del gobierno actual. La falta de estas condiciones podría limitar las inversiones a proyectos de corto plazo, sin el compromiso necesario para impulsar la producción a largo plazo.
