El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su homólogo colombiano, Gustavo Petro, han mantenido una conversación telefónica por primera vez, en un contexto de tensiones crecientes entre ambos países. Estas tensiones se intensificaron tras el ataque militar estadounidense en Venezuela, que resultó en la captura de Nicolás Maduro. Para Trump, esta comunicación ha sido un «gran honor», y ha expresado su deseo de reunirse «próximamente» con Petro, quien ha calificado la conversación como «histórica». Según él, «si no se dialoga, hay guerra».
Trump compartió en su red social Truth Social: «Fue un gran honor hablar con el presidente de Colombia, Gustavo Petro, quien me llamó para discutir la situación de las drogas y otros desacuerdos. Agradecí su llamada y espero reunirme con él en el futuro.» Además, mencionó que el secretario de Estado, Marco Rubio, y la ministra de Relaciones Exteriores de Colombia, Rosa Yolanda Villavicencio, están coordinando los detalles para esta reunión, que se llevará a cabo en la Casa Blanca.
La comunicación se produce en un momento crítico, después de que Trump advirtiera sobre posibles operaciones militares en Colombia, similares a las que se realizaron en Venezuela, comentarios que Petro ha criticado enérgicamente. Trump había afirmado que «Colombia también está muy enferma» y cuestionó a Petro, sugiriendo que tiene vínculos con la producción de cocaína. En respuesta, Petro advirtió que no dudará en recurrir a la violencia, como lo hizo en su pasado como guerrillero, para proteger la soberanía de su país.
Petro informó que la conversación duró «una hora o más» y se dirigió a una multitud en Bogotá, señalando la importancia del diálogo: «Hoy hemos hablado por teléfono por primera vez desde que (Trump) es presidente». En su discurso, pidió la restauración de las comunicaciones directas entre las cancillerías de ambos países y enfatizó que «si no se dialoga, hay guerra», recordando la historia de Colombia.
El mandatario colombiano también se expresó en su cuenta de X sobre la futura reunión, subrayando su carácter «histórico» y la necesidad de dialogar por la paz. Durante su discurso, Petro reveló detalles de su charla con Trump, indicando que tuvo que abordar las acusaciones de narcotráfico en su contra y presentó cifras sobre los esfuerzos de su gobierno en la lucha contra las drogas.
La crisis entre ambas naciones ha estado presente desde hace casi un año, cuando Petro impidió el ingreso de aviones deportando ciudadanos de EE.UU., lo que llevó a Trump a imponer aranceles del 25% a productos colombianos. A partir de entonces, las relaciones no se normalizaron, y las tensiones aumentaron debido a denuncias de Petro sobre una supuesta conspiración respaldada por republicanos para desestabilizar su gobierno.
Un punto crítico ocurrió en septiembre, cuando EE.UU. retiró a Colombia de la lista de países que contribuyen efectivamente a la lucha contra el narcotráfico, seguido de la cancelación del visado de Petro. En octubre, fue incluido en la Lista Clinton por presuntos vínculos con el narcotráfico, mientras que Estados Unidos intensificó sus operaciones contra embarcaciones sospechosas de transportar drogas en aguas cercanas a Colombia y Venezuela, sin revelar detalles sobre las víctimas o la cantidad de droga involucrada.
