El USS Nimitz, el portaaviones más antiguo en servicio de la Armada de Estados Unidos, arribó a aguas panameñas el sábado 28 de marzo de 2026. Su estancia está programada hasta el 2 de abril, dentro de una gira por América Latina que podría ser una de sus últimas misiones antes de su retiro definitivo. Este buque, que opera con propulsión nuclear, fue inaugurado en 1975, mide más de 330 metros de longitud y tiene un desplazamiento cercano a las 88 mil toneladas.
Actualmente, el Nimitz se encuentra anclado en mar abierto, mientras que el destructor USS Gridley, que lo acompaña, está atracado en un puerto de la capital panameña. Este despliegue naval incluye ejercicios y colaboración con fuerzas locales, en el contexto de su despedida antes de regresar a la costa este de Estados Unidos para su desactivación.
La visita del Nimitz ocurre en un momento de crecientes tensiones geopolíticas, especialmente entre Estados Unidos y Cuba, tras recientes incidentes militares en la región vinculados a la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro. Además, este despliegue se enmarca en los esfuerzos del gobierno de Donald Trump por fortalecer la influencia estadounidense en América Latina a través de alianzas en seguridad y cooperación regional.
El USS Nimitz tiene planeado continuar su recorrido por otros países latinoamericanos, incluyendo Perú, Chile y Brasil, como parte de la operación «Southern Seas 2026». Sin embargo, hasta el momento, las autoridades estadounidenses no han hecho público un calendario específico para estas visitas, siendo Panamá la única escala con fechas confirmadas. Después de su recorrido por la región, el buque tiene previsto navegar alrededor de América Latina, cruzar el estrecho de Magallanes y llegar a la costa este de Estados Unidos el 20 de junio de 2026, marcando el final de esta misión.
