El gobierno cubano ha informado sobre el fallecimiento de uno de los heridos en la supuesta infiltración armada de una embarcación con matrícula de Florida, que ocurrió la semana pasada. En este contexto, las autoridades aseguran que la investigación avanza con la colaboración entre La Habana y Washington.
Los heridos, que enfrentan acusaciones de «terrorismo» por parte de la fiscalía cubana, formaban parte de un grupo de diez personas armadas interceptadas el 25 de febrero en aguas territoriales cubanas. Durante el enfrentamiento con la guardia costera, cuatro tripulantes de la lancha perdieron la vida, y los otros seis resultaron heridos.
El Ministerio del Interior confirmó que Roberto Álvarez Ávila falleció el 4 de marzo debido a las lesiones sufridas, elevando el número total de muertos a cinco por este incidente. La Habana ha indicado que la investigación ha revelado «nuevos elementos» que apuntan a la implicación de «otras personas residentes en Estados Unidos».
Además, se destacó que las autoridades cubanas han mantenido una comunicación constante y efectiva con sus homólogos estadounidenses. Según la información, el 2 de marzo de 2026, representantes de Estados Unidos expresaron por vía diplomática su disposición a colaborar plenamente en la investigación, lo que podría incluir el intercambio de información y otras acciones conjuntas.
Las autoridades cubanas señalaron que la embarcación contenía un arsenal significativo, incluyendo 14 fusiles, 11 pistolas y aproximadamente 13,000 municiones. Según la versión oficial, el incidente ocurrió cuando una fragata de guardacostas se aproximó a la lancha para solicitar su identificación, pero los ocupantes respondieron abriendo fuego.
Las infiltraciones armadas desde el sur de Florida han sido un fenómeno recurrente desde el triunfo de la revolución cubana en 1959.
