La ciudad colonial de La Asunción, capital del estado Nueva Esparta, se alista para vivir una de sus tradiciones más arraigadas: la Semana Santa. Con una programación que combina devoción religiosa, patrimonio cultural y una logística reforzada, las autoridades estiman la llegada de más de 5.000 visitantes entre el Miércoles y Viernes Santo.
La Catedral Nuestra Señora de La Asunción, joya arquitectónica del siglo XVI, será el escenario principal de las ceremonias. El presbítero Darío Salazar, párroco de La Asunción, explicó que las actividades invitan a vivir intensamente el camino de Cristo hacia la Pascua.
Desde el Domingo de Ramos, con la bendición de palmas y la procesión de Jesús en el Huerto, hasta el Viernes Santo, cuando se recrea el Vía Crucis y la adoración de la Cruz, cada día tiene un profundo significado espiritual. Las procesiones –como la de Jesús atado a la columna (Lunes Santo) o el encuentro con la Virgen Dolorosa (Miércoles Santo)– buscan inspirar reflexión, paciencia y servicio al prójimo, mientras que el Jueves Santo, con la institución de la Eucaristía y el Lavatorio de Pies, enfatiza el amor fraterno.
El Viernes Santo, la procesión del Silencio y el rito de la Cruz preparan a los fieles para la Vigilia Pascual del Sábado Santo, donde se bendice el fuego nuevo y se bautizan catecúmenos. La Resurrección, celebrada el Domingo con alegría y cantos, corona esta jornada de fe que se replica en todas las parroquias católicas del mundo. La invitación es a vivir estos días con esperanza, conscientes de que «Cristo, al resucitar, nos renueva», concluye el párroco.
Las procesiones, acompañadas por la centenaria Asociación de Cargadores Asuntinos, recorrerán el casco histórico con imágenes talladas en madera que datan de la época colonial.
Para Luis Beltrán Rivas, presidente de los cargadores de imágenes, esta celebración «refleja 400 años de historia y exige meses de preparación».
