El director del hospital Al Shifa en Ciudad de Gaza se encontraba coordinando la respuesta a la ofensiva israelí cuando recibieron en la unidad de urgencias los cuerpos de su hermano y su cuñada, quienes habían muerto en un bombardeo. «Me quedé impactado y devastado al verlos», relató Mohamed Abu Salmiya, que trabaja en el principal hospital del territorio palestino. «Cuando recibes a tus seres queridos como mártires o heridos, te das cuenta de que todo es posible», comentó a AFP.
A pesar de los temores y alarmas de la comunidad internacional por la situación de la población local y los rehenes israelíes, Israel ha intensificado su ofensiva terrestre para tomar el centro urbano de Gaza.
El doctor Salmiya no está solo en su dolor. Un periodista de AFP observó cómo llegaban ambulancias con más víctimas de los bombardeos. La Defensa Civil de Gaza, bajo el control del movimiento islamista Hamás, reportó al menos 20 muertes este sábado en los ataques a la ciudad.
Cientos de miles de palestinos han huido, pero muchos otros están atrapados, ya sea por agotamiento o por la falta de dinero para pagar las elevadas tarifas de evacuación. «La muerte es más misericordiosa», reflexionó Mohamed Nasar, de 38 años, mientras observaba a las familias que abandonaban la zona con sus pertenencias. Nasar, que teme por su esposa y sus tres hijas, expresó que no tiene recursos para evacuar: «Esperaremos hasta el último momento».
El ejército israelí no respondió a las solicitudes de información sobre el número total de fallecidos ni sobre los familiares del doctor Salmiya. «No tenemos dinero para evacuar», expresó Nasar, denunciando que la ocupación busca desplazar a la población y destruir Ciudad de Gaza, convirtiéndola en zonas inhabitable.
La ofensiva israelí ha estado bombardeando Ciudad de Gaza desde el aire y mediante el fuego de tanques, con el objetivo de tomar lo que consideran uno de los últimos bastiones de Hamás. La ONU y varias potencias han instado a Israel a detener la operación, preocupadas por la crisis humanitaria que se está intensificando en la ciudad, donde se ha declarado hambruna.
El ejército israelí lanzó su asalto terrestre y pidió a los residentes que se trasladaran al sur de la Franja, pero muchos informan que el viaje resulta prohibitivamente caro y no tienen claro adónde ir. Aquellos que huyeron mencionan que les tomó más de 12 horas llegar al sur, y los costos de evacuación se han disparado, con propietarios de camiones cobrando entre 1.500 y 2.000 dólares por un recorrido de unos 30 kilómetros.
La Defensa Civil palestina reportó el viernes que 450.000 personas habían abandonado Ciudad de Gaza, mientras que el ejército israelí estima que el número de desplazados asciende a 480.000. A finales de agosto, la ONU había calculado que cerca de un millón de personas vivían en Ciudad de Gaza y sus alrededores.
El ejército ha instado a los palestinos a trasladarse a una «zona humanitaria» en Al Mawasi, donde prometen ayuda y atención médica. Sin embargo, aunque Israel declaró esa área como segura al inicio del conflicto, también ha llevado a cabo ataques, justificándose al afirmar que tenía como objetivo posiciones de Hamás.
«Queremos evacuar, pero no tenemos dinero», se lamentó Raeda al Amarin. «Ni siquiera tenemos para comprar pan. ¿Qué se supone que debemos hacer? Nos quedaremos aquí, ya sea hasta que muramos o hasta que alguien encuentre una solución para nosotros», concluyó con un suspiro.
