**BRUSELAS, 16 de mayo. (EUROPA PRESS)** – El presidente del Consejo Europeo, António Costa, y la jefa del Ejecutivo comunitario, Ursula von der Leyen, viajarán el próximo lunes a Londres para participar en la primera cumbre bilateral entre la UE y el Reino Unido desde el Brexit, junto al primer ministro británico, Keir Starmer. Este encuentro busca simbolizar un «reinicio» de las relaciones, que han estado marcadas por tensiones en los últimos años, aunque se han relajado recientemente debido a la inestabilidad generada por la guerra en Ucrania y el distanciamiento con Estados Unidos.
Los negociadores han estado trabajando durante semanas en esta cumbre, donde se anticipa el anuncio de acuerdos clave para reestablecer la cooperación en áreas como defensa, el acceso de la flota comunitaria a las aguas británicas, y la facilitación de la libre circulación de jóvenes entre ambos lados del Canal de la Mancha.
Las conversaciones continuarán durante el fin de semana para avanzar en la firma de varios documentos que apoyen este acercamiento, incluyendo una declaración conjunta y un acuerdo de entendimiento en materia de defensa y seguridad.
Uno de los temas candentes será el acceso a las aguas británicas para la flota comunitaria una vez que expire el acuerdo actual en 2026. Aunque este asunto es fundamental, Kaja Kallas, la jefa de la diplomacia europea, ha indicado que no debería bloquear otros acuerdos durante la cumbre.
A pesar de que tanto Londres como los 27 estados miembros de la UE están comprometidos con que la cumbre sea un «éxito», hay cierta desconfianza en el lado europeo respecto a los recientes contactos bilaterales del gobierno británico con otros países de la UE, lo que podría incrementar la presión. El gobierno de Starmer también se siente fortalecido tras los acuerdos comerciales recientes con Estados Unidos e India, mientras que los europeos aún están negociando sin haber alcanzado un entendimiento.
«Este es un momento muy importante en esta nueva era, y debemos reconocer que muchos de los retos que enfrentamos, como la migración, el crecimiento y la seguridad, son compartidos y solo los resolveremos con respuestas conjuntas», afirmó el primer ministro británico este viernes durante la cumbre de la Comunidad Política Europea (CPE) en Tirana, destacando la nueva sintonía entre el Reino Unido y la UE en un contexto de «inestabilidad» geopolítica.
Además, a Londres viajarán Kaja Kallas, la Alta Representante de Política Exterior de la UE, y Maros Sefcovic, comisario de Comercio y Seguridad Económica, quien supervisa los acuerdos relacionados con Irlanda del Norte y el futuro marco de Gibraltar tras el Brexit. Junto al primer ministro británico estarán el ministro de Exteriores, David Lammy, y el ministro para relaciones con la UE, Nick Thomas-Symonds, entre otros.
**GIBRALTAR, FUERA DE LA CUMBRE**
Sin embargo, no se esperan decisiones significativas sobre la situación de Gibraltar en esta cumbre, ya que fuentes consultadas por Europa Press indican que esta negociación ha estado «al margen» de los preparativos y que no se conocen avances concretos, a pesar de que ambas partes afirman que hay progresos.
Fuentes comunitarias han afirmado que las negociaciones sobre Gibraltar «siguen en marcha» y que Bruselas busca un acuerdo que «aporte confianza, seguridad jurídica y estabilidad» a los ciudadanos de ambos lados de la Verja, siempre «preservando las posiciones jurídicas de todas las partes y en el interés conjunto de la región».
La última ronda política sobre Gibraltar tuvo lugar en septiembre del año pasado en Bruselas, aunque ha habido contactos técnicos, siendo el más reciente a principios de mayo en Madrid, donde representantes de la Comisión Europea y del gobierno británico se reunieron. Posteriormente, tanto Maros Sefcovic como el ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, señalaron que se estaban dando pasos «en la buena dirección» y que eran «positivos».
Sin embargo, Albares advirtió a solo una semana de la cumbre en una entrevista con la BBC que la normalización de la relación con la UE post-Brexit depende de alcanzar un acuerdo sobre Gibraltar. «La relación entre el Reino Unido y la UE es integral y global, no se puede tratar como algo a la carta», enfatizó el jefe de la diplomacia española, subrayando que la situación de Gibraltar sigue sin resolverse.
