Lagarde alerta de que las barreras comerciales dentro de la UE equivalen a aranceles de hasta el 100% y pide reducirlas

La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, ha expresado este viernes su preocupación por las altas barreras comerciales dentro de la Unión Europea, que, según ella, «continúan siendo excesivas». En sectores cruciales como los servicios, estas barreras pueden equivaler a aranceles de hasta el 100%, lo que obstaculiza el crecimiento y la competitividad entre los países miembros. Durante su intervención en el Congreso de Banca Europea en Fráncfort, Lagarde destacó que las exportaciones, que anteriormente eran fundamentales para el crecimiento europeo, «están mostrando vulnerabilidades significativas», lo que ha provocado que ya no sean el motor de la economía, especialmente debido a las tensiones comerciales y la creciente competitividad global.

En este contexto, Lagarde instó a aprovechar el potencial de la UE y a hacer de la demanda interna «el principal motor de expansión en los próximos años». También señaló que este cambio podría ayudar a reducir el superávit por cuenta corriente de Europa, que ha disminuido a la mitad desde su punto máximo en 2018.

El crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) de España en los últimos años ha sido impulsado por el aumento del consumo privado y la inversión, colocando al país en una posición destacada entre las principales economías europeas. Sin embargo, Lagarde advirtió que Europa «está perdiendo un gran potencial», argumentando que «las barreras comerciales internas siguen siendo demasiado altas en sectores clave». Según el análisis del BCE, estas barreras son equivalentes a aranceles de aproximadamente el 100% para los servicios y del 65% para los bienes.

Lagarde subrayó que, en los últimos 20 años, las barreras al comercio transfronterizo dentro de Europa no se han reducido con la misma rapidez que las que enfrentan las empresas internacionales que desean operar en la región. Esto podría explicar por qué, a pesar de que los servicios constituyen tres cuartas partes de la economía europea, solo representan alrededor de una sexta parte del PIB, una cifra similar a la del comercio de servicios con el resto del mundo. «Esto representa un enorme desperdicio de potencial, especialmente en un momento en que debemos ser más autosuficientes», añadió.

Por lo tanto, Lagarde solicitó que se reduzcan estas barreras para que sean «suficientemente bajas» en sectores que formarán el crecimiento futuro y que sean menores que las barreras externas. Sin embargo, aclaró que esto no se aplica a los servicios digitales, que impulsarán la innovación, ni a los mercados de capitales necesarios para su financiamiento.

En sus declaraciones, Lagarde enfatizó que, según un análisis del BCE, si todos los países de la UE redujeran sus barreras al mismo nivel que los Países Bajos, se podría observar una disminución de aproximadamente ocho puntos porcentuales en las barreras internas para bienes y nueve puntos para servicios. «Si lográramos siquiera una cuarta parte de eso, el comercio interno aumentaría lo suficiente como para compensar completamente el impacto de los aranceles estadounidenses en el crecimiento», destacó.

Finalmente, Lagarde instó a evitar la inacción y a utilizar las herramientas disponibles para transformar el mercado único en un verdadero mercado unificado que fortalezca la autonomía estratégica y la fortaleza económica de Europa, asegurando que su crecimiento dependa de decisiones internas y no de factores externos. «Este era mi mensaje hace seis años. Hoy, ese mensaje es aún más urgente. Otros seis años de inacción —y la consecuente pérdida de crecimiento— no solo serían decepcionantes, sino irresponsables», concluyó.

Deja un comentario