Nicolás Maduro se refirió a los recientes rumores sobre un supuesto ataque de la CIA en un muelle de Venezuela, donde se dice que se cargaban embarcaciones con droga, afirmando que «eso puede ser un tema que conversemos en unos días». Durante una entrevista, el líder venezolano evitó confirmar o desmentir el incidente, pero expresó su disposición a dialogar con Estados Unidos para alcanzar un acuerdo en la lucha contra el narcotráfico.
La polémica surgió cuando Donald Trump afirmó que Estados Unidos había llevado a cabo un ataque que destruyó una zona de atraque utilizada para el tráfico de drogas en Venezuela, lo que representaría una acción militar directa del país norteamericano en territorio venezolano. Al ser cuestionado sobre este tema por el periodista español Ignacio Ramonet, Maduro subrayó que el sistema defensivo nacional garantiza la integridad y la paz del país.
Las especulaciones aumentaron en las redes sociales tras un incendio en unas instalaciones en Maracaibo, lo que llevó al presidente colombiano Gustavo Petro a comentar que «Trump bombardeó una fábrica en Maracaibo» relacionada con la producción de cocaína. Sin embargo, el dueño de la empresa implicada negó cualquier vínculo con el narcotráfico.
A pesar de las tensiones, Maduro reiteró su apertura al diálogo con Estados Unidos, mencionando que no ha tenido comunicación con Trump desde su última conversación en noviembre, la cual calificó de «cordial». También expresó su interés en llegar a acuerdos vinculados a la industria petrolera y la migración, ofreciendo reactivar un convenio para la deportación de venezolanos indocumentados.
En un contexto de creciente presión internacional, el Ministerio de Servicio Penitenciario de Venezuela anunció la liberación de 88 detenidos durante las protestas poselectorales de 2024, en medio de un ambiente de descontento por la reelección de Maduro. La oposición y organismos internacionales han denunciado la legitimidad de dichas elecciones, lo que ha llevado a la detención de miles de personas. A pesar de estas excarcelaciones, organizaciones como Foro Penal informan que aún hay numerosos detenidos políticos en el país.
