**Fecha: 03.01.2026 – 17:22 | Actualizado: 18:20**
En una reciente rueda de prensa en Mar-a-Lago, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó sus dudas sobre la capacidad de la líder de la oposición venezolana, María Corina Machado, para liderar el país. Trump subrayó que aún no ha establecido contacto con ella y, al referirse a su figura, la describió como «una mujer muy agradable, pero sin el respeto ni el apoyo dentro del país». A pesar de esto, el presidente reafirmó su intención de «controlar Venezuela hasta que haya una transición segura» y anunció que las empresas estadounidenses asumirán el control de la industria petrolera venezolana.
Trump no aclaró si respalda a Machado, quien ha sido galardonada con el Premio Nobel de la Paz, para liderar una transición política en Venezuela. «Vamos a dirigir el país bien. No vamos a dejar que personas malas tomen el poder», insistió. Durante la misma conferencia, el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, reveló que ha tenido «una larga conversación» con la vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez. Según Trump, la Casa Blanca está lista para lo que sea necesario, afirmando que Rodríguez «no tiene más opción».
Rodríguez, por su parte, exigió «pruebas de vida» de Nicolás Maduro, quien, junto a otros altos funcionarios chavistas, se encuentra en Caracas. La oposición, por su parte, adoptó una postura cautelosa. Fuentes cercanas a los líderes opositores indicaron que aún no podían hacer declaraciones firmes tras la captura de Maduro por fuerzas estadounidenses en una operación militar llevada a cabo esa madrugada. María Corina Machado, en un mensaje en la red social X, declaró: «Venezolanos, llegó la hora de la libertad».
Finalmente, tras varias horas de silencio, la oposición, liderada por Machado y el excandidato presidencial Edmundo González Urrutia, emitió un comunicado. González Urrutia afirmó: «Venezolanos, son horas decisivas. Estamos listos para la gran operación de la reconstrucción de nuestra nación». Machado, quien fue galardonada con el Premio Nobel de la Paz en octubre, enfatizó que es el momento de que la soberanía nacional prevalezca y que están preparados para asumir el poder.
En cuanto a Maduro, Trump confirmó que él y su esposa, Cilia Flores, están siendo trasladados a Nueva York para ser juzgados. El presidente estadounidense advirtió sobre una posible segunda oleada de ataques si el chavismo mostraba resistencia. Machado celebró que Maduro enfrente justicia por sus «atroces» crímenes, mientras que la fiscal general de EE.UU., Pamela Bondi, confirmó que Maduro será responsable ante la justicia estadounidense.
Las reacciones de la oposición no se hicieron esperar. Juan Guaidó, un destacado líder opositor, afirmó: «Se acaba la impunidad. La justicia importa. Viene la democracia». La situación actual coloca a la oposición frente al desafío de liderar una transición hacia la democracia, con el reconocimiento de varios países, incluido Estados Unidos.
En las últimas elecciones presidenciales de julio de 2024, Nicolás Maduro fue declarado ganador con el 51.20% de los votos, un resultado cuestionado por la oposición y varios gobiernos latinoamericanos. Maduro se adjudicó 5.1 millones de votos frente a los 4.4 millones de González Urrutia, en un proceso electoral que fue denunciado por fraude. Tras recibir amenazas y presiones, González Urrutia se exilió en España, donde continúa su lucha por la democracia desde el extranjero.
