Masacre de La Siberia: 70 años en el olvido

Los familiares de las 18 personas que fueron víctimas de la masacre de La Siberia en 1956, en el sur del Tolima, mantienen la esperanza de que la Unidad de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas (UBPD) logre recuperar los restos de sus seres queridos.

La desaparición de los habitantes de la vereda La Siberia se considera uno de los casos más antiguos de desaparición forzada en Colombia. | Foto: Fredy Nagles, periodista de la Emisora de Paz de Radio Nacional de Colombia en Chaparral.

Don Pedro Cocomá, a sus 86 años, recuerda con claridad los nombres, los lugares y los sonidos de aquella tragedia. Su relato sobre la masacre de La Siberia es constante y preciso, como si lo hubiera repetido innumerables veces. No olvida a ninguno de los 18 que perdieron la vida —incluyendo a su hermano y a su sobrino— en un suceso que dejó una huella imborrable en la historia de la región. “Perdí a mi hermano, a mi sobrino y a muchos vecinos. Para algunos puede ser solo un número, pero para nosotros cada nombre representa una historia”, expresa don Pedro, quien sigue participando en las labores de búsqueda que realiza la UBPD. Para él y los demás familiares, cada recuerdo se convierte en una pista y cada apellido, en una deuda de verdad.

Pedro Cocomá es uno de los muchos familiares que, a pesar del tiempo transcurrido, se niega a olvidar su historia. | Foto: Fredy Nagles, periodista de la Emisora de Paz de Radio Nacional de Colombia en Chaparral.

**Los eventos de 1956**

La masacre de La Siberia tuvo lugar en 1956, en el contexto de la violencia bipartidista que afectó el sur del Tolima. Según el testimonio de don Pedro, las víctimas fueron asesinadas por el Ejército como represalia por la muerte de tres soldados. “En Chaparral había un alcalde militar, un coronel de apellido Villate. Dijo que por cada soldado que mataran, debían ejecutar a cien civiles. Entonces, cuando mataron a tres soldados, el mismo Estado los asesinó y los enterró en fosas comunes”, recuerda.

Aunque algunas familias lograron recuperar algunos cuerpos, muchos siguen desaparecidos. Don Pedro señala que no fue un evento aislado: “Son 18 personas. Está mi tío, un primo… Y no solo ellos: ese mismo día, en otra vereda llamada Santo Domingo, asesinaron a más de cien. Los enterraron junto al río Tetuán, pero una tormenta se los llevó y no quedó rastro”.

Los familiares de los desaparecidos en el sur del Tolima esperan que la UBPD haga los primeros hallazgos en las próximas semanas. | Foto: Fredy Nagles, periodista de la Emisora de Paz de Radio Nacional de Colombia en Chaparral.

**La búsqueda y la esperanza**

Siete décadas después, la UBPD está llevando a cabo intervenciones forenses en el cementerio San Juan Bautista de Chaparral, donde los familiares sospechan que podrían estar los restos de las víctimas. La entidad ha tomado muestras de ADN de los familiares, incluidas las de don Pedro, para comparar los perfiles genéticos con los hallazgos en el cementerio.

“Nosotros solo queremos que nos entreguen los restos, saber dónde están. Nos sacaron muestras de sangre para confirmar si los cuerpos que encuentren pertenecen a nuestros familiares”, explica.

Don Pedro recuerda que las víctimas eran campesinos dedicados a la caficultura. “Eran cafeteros. Algunos tenían fincas, otros eran recolectores. Salían a trabajar y solo encontraron la muerte. Preguntaban cuántos trabajadores había y los mataban solo por su partido político. Y eso lo hacía el mismo Ejército”, relata con indignación.

La Unidad de Búsqueda maneja un total de 797 personas desaparecidas en el sur del Tolima, representando el 51 % de los casos del Plan Regional Cordillera Central y el 25 % del total del departamento. En esta fase inicial de intervención, esperan recuperar 151 cuerpos en 119 puntos de interés forense.

El caso de La Siberia, cuyos restos podrían estar en el mausoleo de una familia de apellido Moreno, podría ser uno de los episodios más antiguos de desaparición forzada documentados en Colombia. Para don Pedro y las familias que aún buscan respuestas, esta búsqueda no es solo una tarea forense, sino un acto de memoria y justicia.

“No quiero morirme sin saber dónde están. Ellos eran personas buenas, solo querían trabajar”, dice don Pedro, antes de caer en un profundo silencio. Setenta años después, el eco de su voz sigue desafiando el olvido.

Al cementerio San Juan Bautista de Chaparral llegaron cientos de familiares en espera de que allí se encuentren los restos de sus seres queridos desaparecidos. | Foto: Fredy Nagles, periodista de la Emisora de Paz de Radio Nacional de Colombia en Chaparral.

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