Jake Haro, padre del bebé desaparecido en agosto en California, se declaró culpable de asesinar a su hijo tras fingir un secuestro. El hombre podría enfrentar una condena que va desde 25 años hasta cadena perpetua.
Jake Haro, de 32 años, admitió haber asesinado a su hijo, Emmanuel Haro, un bebé de solo siete meses que fue reportado como desaparecido en agosto pasado en medio de un supuesto secuestro en California, Estados Unidos.
La Fiscalía del condado de Riverside confirmó que Haro se declaró culpable de los cargos de asesinato, poner en peligro a un menor y presentar una denuncia policial falsa. Esto significa que la confesión no se realizó como parte de un acuerdo judicial, lo que le podría acarrear una condena severa.
El caso se inició el 14 de agosto, cuando la madre del bebé, Rebecca Haro, reportó un ataque en un estacionamiento de un centro comercial en el condado de San Bernardino, alegando que su hijo había sido secuestrado durante el asalto. Según su relato, fue golpeada, perdió el conocimiento y al despertar, el pequeño Emmanuel había desaparecido.
La denuncia provocó una intensa movilización policial en el sur de California, con la emisión de una alerta para localizar al bebé. Agencias de diferentes niveles de gobierno se unieron en la búsqueda, que acaparó la atención mediática nacional.
A medida que avanzaban las investigaciones, los detectives empezaron a detectar inconsistencias en la historia de los padres, lo que llevó a las autoridades a enfocar la pesquisa en ellos. El 22 de agosto, Jake y Rebecca Haro fueron arrestados y acusados formalmente de asesinato. Aunque inicialmente se declararon inocentes, las evidencias presentadas por la Fiscalía llevaron a Jake a admitir su culpabilidad.
Hasta el momento, las autoridades no han confirmado si se han encontrado los restos de Emmanuel. La Fiscalía ha indicado que las investigaciones continúan y se espera obtener más información en los próximos días. Rebecca Haro tiene programada una audiencia para el próximo mes, y aún no se sabe si también se declarará culpable.
El fiscal del condado ha descrito el caso como “una tragedia devastadora que muestra hasta dónde puede llegar la crueldad humana”, y ha asegurado que se hará justicia por la vida del menor. La comunidad del condado de Riverside ha expresado su tristeza y conmoción ante este suceso, generando un debate sobre los mecanismos de protección infantil en Estados Unidos.
