Durante la entrega de tierras en el departamento del Cesar, el presidente Gustavo Petro sugirió la necesidad de un acuerdo nacional como solución al conflicto político y social que enfrenta el país, subrayando al mismo tiempo el derecho del pueblo a decidir a través de las urnas. En su discurso del 2 de mayo, Petro hizo un llamado a los sectores político y económico para que busquen un entendimiento antes de que el Senado se pronuncie sobre la convocatoria a una consulta popular.
El mandatario entregó 1.919 hectáreas a campesinos en La Gloria y enfatizó que la voz del pueblo debe ser escuchada. Aseguró que el diálogo sigue siendo una opción viable, siempre que no implique la subordinación de las mayorías. “Antes de que el Senado apruebe la consulta, es fundamental que los poderosos de Colombia y los políticos tradicionales reconozcan la posibilidad de un diálogo nacional, pero no uno que implique humillar al pueblo”, expresó Petro, advirtiendo que no se debe llevar al pueblo a una huelga general ni a la confrontación.
El presidente destacó que el país tiene una oportunidad histórica para superar la exclusión y la violencia mediante un pacto inclusivo. “Un acuerdo nacional puede ser la vía para poner fin a la guerra en Colombia, no la que nosotros iniciamos, sino la que imponen los narcotraficantes”, agregó.
En su intervención, Petro también hizo referencia a la consulta popular presentada el 1 de mayo, un mecanismo legítimo en la Constitución. Criticó la decisión de archivar una reforma laboral en la Comisión Séptima del Senado, señalando que dicha acción obstaculiza el debate de reformas que ya habían sido aprobadas en la Cámara de Representantes. “Ocho senadores, cuyos nombres prefiero no recordar, enterraron la voluntad mayoritaria de la Cámara”, afirmó, planteando una pregunta retórica: “¿Por qué el Senado no puede pedir la opinión del pueblo para decidir?”.
Petro reiteró que se acatará la decisión popular, ya sea negativa o positiva, destacando que si el pueblo opta por el ‘Sí’, eso se convertirá en una orden constitucional para el Congreso. “No se trata de doblegar al pueblo, sino de cumplir con lo que establece nuestra Constitución, que afirma que la soberanía reside en el pueblo”, explicó.
El presidente también abordó el temor que algunos sectores sienten ante el poder constituyente, preguntándose: “¿Por qué el Senado tiene miedo? ¿Por qué algunos senadores se oponen a consultar al pueblo? ¿No es el pueblo el que posee la soberanía en Colombia?”.
Finalmente, Petro reafirmó que lo que busca su Gobierno es el cumplimiento de las leyes vigentes y no una imposición arbitraria. “Solo pedimos que se respeten las normas. Ocho irresponsables, que desatienden su deber con la patria y la gente, han bloqueado los derechos del pueblo”, concluyó.
Este llamado al acuerdo nacional se produce en un contexto de creciente movilización social, avances en la reforma agraria y la posibilidad de que el pueblo tome decisiones directas sobre sus derechos sociales. El mensaje del presidente fue claro: siempre habrá espacio para el diálogo, pero si este se cierra, será el pueblo colombiano quien decida su futuro.
