La reciente fuga de seis jóvenes presos venezolanos de un centro penitenciario en Perú ha suscitado serias dudas sobre la seguridad de las instalaciones penitenciarias del país. (Imagen de archivo) Imagen: Yuri Cortez/AFP/Getty Images. En respuesta, el gobierno peruano ha anunciado la próxima construcción de un nuevo centro de reclusión juvenil, que tendrá capacidad para albergar a aproximadamente 3,000 internos. Este nuevo centro reemplazará al antiguo establecimiento ubicado en el distrito de San Miguel en Lima, que tiene 80 años de antigüedad y del cual escaparon los seis jóvenes el pasado viernes (02.05.2025).
El anuncio fue realizado por el viceministro de Justicia, Juan Enrique Alcántara, en el Centro Juvenil de Diagnóstico y Rehabilitación de Lima, conocido como Maranguita, donde se produjo la fuga. Alcántara también informó que, tras el incidente, el gobierno declarará en emergencia el Programa Nacional de Centros Juveniles (Pronacej) para implementar rápidamente las medidas legales y los recursos necesarios para estos centros.
«El hecho de que estos seis jóvenes hayan eludido las medidas de seguridad pone en riesgo todo el esfuerzo de reinserción que se está llevando a cabo», señaló Alcántara. Los fugados, tres de los cuales son menores de edad, lograron escapar al escalar un muro y utilizar una soga para llegar a la calle. Francisco Naquira, director ejecutivo del Programa Nacional de Centros Juveniles, destacó que los prófugos tienen entre 17 y 19 años y enfrentan condenas de entre cuatro y cinco años de reclusión.
Esta fuga de internos juveniles ocurre apenas 11 días después de la evasión de John Kennedy Javier Sebastián, un recluso venezolano del penal de Lurigancho, considerado el más peligroso y sobrepoblado de Perú, a pesar de los esfuerzos de los guardias por mantener el control. (Fuente: EFE, América Noticias)
