Una organización de San Vicente y las Granadinas ha instado a los pescadores a tener precauciones tras condenar un ataque reciente de Estados Unidos en el Caribe oriental, que resultó en la muerte de tres personas a bordo de una embarcación sospechosa de transportar drogas. Winsbert Harry, presidente de la Organización Nacional de Pescadores, expresó su preocupación por la seguridad de los pescadores en la región durante una entrevista con la cadena estatal SVG-TV.
El ataque fue parte de una serie de operaciones anunciadas por el gobierno estadounidense, que incluyeron ataques a tres embarcaciones, aunque las autoridades no presentaron evidencia de que estas estuvieran involucradas en el narcotráfico. En respuesta a la situación, el primer ministro de Santa Lucía, Phillip J. Pierre, afirmó que su gobierno está trabajando en colaboración con canales diplomáticos y de seguridad para verificar los hechos, reconociendo la pérdida de vidas sin entrar en más detalles sobre la identidad de las víctimas.
El ex primer ministro de San Vicente, Ralph Gonsalves, criticó el ataque y subrayó que, independientemente de la supuesta implicación en el tráfico de drogas, las personas no deben ser asesinadas sin un debido proceso. En su programa de radio, Gonsalves enfatizó que «todo el mundo es inocente hasta que se demuestre lo contrario».
Con la temporada alta de pesca de atún a la vista, Harry instó a los pescadores a que identifiquen claramente sus embarcaciones y permanezcan alertas a otras naves, especialmente en alta mar y durante las horas de poca luz. La Real Fuerza Policial de San Vicente y las Granadinas también emitió un comunicado reconociendo las preocupaciones de la comunidad pesquera y pidiendo que se informen de inmediato sobre cualquier actividad sospechosa.
Desde el inicio de los ataques estadounidenses en septiembre, al menos 145 personas han muerto, lo que ha generado tensiones entre los gobiernos del Caribe. Un caso particularmente trágico ocurrió a mediados de octubre, cuando dos pescadores de Trinidad y Tobago fueron asesinados.
Recientemente, la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) de Massachusetts anunció que los familiares de los pescadores asesinados están demandando al gobierno de Estados Unidos por homicidio culposo y ejecución extrajudicial, marcando un precedente en este tipo de casos desde que comenzaron los ataques.
El presidente estadounidense, Donald Trump, ha justificado estos ataques como parte de un «conflicto armado» con los cárteles de la droga en América Latina, argumentando que son necesarios para frenar el tráfico de drogas. Sin embargo, críticos como Baher Azmy, del Centro para los Derechos Constitucionales, han cuestionado la legalidad de estas acciones, calificándolas de asesinatos extrajudiciales.
En este contexto, la situación de los pescadores en el Caribe se vuelve cada vez más precaria, enfrentando no solo los peligros del mar, sino también la amenaza de las operaciones militares.
