Gustavo Petro

Petro Defiende la Suspensión de la Inteligencia con EE. UU. y Denuncia el Uso de la Información para «Matar Lancheros» en el Caribe

Bogotá, 12 de noviembre de 2025 (Diario Digital) — El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha desatado una de las polémicas diplomáticas más significativas de su mandato al ratificar y defender públicamente la decisión de suspender la cooperación en inteligencia con Estados Unidos. El mandatario colombiano utilizó su cuenta en la red social X para reafirmar su postura inflexible: Colombia no será cómplice de acciones militares que, a su juicio, constituyen un «delito de lesa humanidad», como el uso de información compartida para «matar lancheros con misiles» en operativos antidrogas en el Caribe.

La medida, que ha provocado una ola de críticas internas y preguntas sobre la estabilidad de la relación bilateral con Washington, marca un punto de inflexión en la tradicional alianza en materia de seguridad. Petro insiste en que su administración continuará la lucha contra el narcotráfico, pero bajo una estricta adhesión a los derechos humanos y el derecho internacional. Este giro no es solo una declaración política; viene acompañado de una «movida clave» en su equipo diplomático, reforzando la narrativa de «descolonización» de la política antinarcóticos.


🛑 El Dilema Ético y la «Muralla» del Derecho Internacional

El corazón de la disputa planteada por el presidente Petro reside en una profunda objeción ética y legal respecto al uso final que se le da a la información de inteligencia compartida. Históricamente, la colaboración entre Colombia y EE. UU. ha sido el eje central de la lucha contra el crimen organizado transnacional. Sin embargo, Petro establece una línea roja que su predecesores no habían trazado con tanta firmeza.

«Colombia respeta el derecho internacional y lo defiende porque es la única muralla que tenemos como civilización humana contra la barbarie que amenaza tomarse la humanidad entera», sentenció Petro en un trino dirigido, entre otros, al precandidato presidencial Juan Manuel Galán, quien había cuestionado la decisión.

El jefe de Estado sostiene que el intercambio de información, vital para las operaciones de interdicción marítima, solo será permitido si garantiza incautaciones y capturas «sin menoscabo de derechos humanos, y capturas con protección de la vida». La referencia a los «bombardeos de lanchas en el Caribe por parte de militares estadounidenses» y el potencial uso de misiles para «matar lancheros» sugiere que el gobierno colombiano teme que la información suministrada se esté utilizando para ataques letales que escapan a la jurisdicción y supervisión colombiana, lo cual podría implicar una violación de convenios internacionales.

Para el mandatario, apoyar este tipo de acciones, incluso de forma indirecta, es «respaldar un delito de lesa humanidad», una acusación de peso que eleva la controversia de un desacuerdo táctico a un debate fundamental sobre soberanía, ética de guerra y el respeto a la vida humana en el marco de la lucha contra las drogas.


🔪 Descolonizar la Lucha: El Nuevo Enfoque Antinarcóticos

La suspensión de la cooperación en inteligencia no significa, según Petro, una claudicación en la lucha contra el narcotráfico. Por el contrario, la defiende como parte de su estrategia de «descolonizar la lucha contra los narcotraficantes».

El presidente reiteró su compromiso de continuar combatiendo las redes del narcotráfico a través de incautaciones y la destrucción de las «mafias multipropósito», algo que afirma haberle comunicado directamente al expresidente estadounidense Joe Biden. «Con mi vida he defendido la causa de la destrucción de las mafias y así seguirá siendo, que nadie lo dude», remató en su mensaje, buscando disipar cualquier duda sobre la firmeza de su política antidrogas.

Este enfoque busca reorientar la política antinarcóticos de Colombia, tradicionalmente influenciada por las prioridades de Washington (erradicación de cultivos, aspersión), hacia una estrategia propia que se centre más en la interdicción, la inteligencia financiera y el ataque a las estructuras criminales en su totalidad, priorizando la vida.


💼 Movida Estratégica en Viena y la ONU

Para reforzar la defensa de su postura en el escenario internacional y asegurar que el mensaje de respeto al derecho internacional se transmita en los foros globales, el presidente Petro anunció un cambio significativo en su equipo diplomático:

«Pondré de embajadora ante la ONU y Austria en Viena a Marcela Tovar«, anunció el mandatario.

Viena es un punto neurálgico para la diplomacia global en temas de drogas y crimen organizado, ya que alberga la sede de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC). La designación de Tovar para este cargo estratégico, en reemplazo de Laura Gil (quien asumió la secretaría general adjunta de la OEA), indica la intención de Petro de llevar el debate sobre la ética de la guerra contra las drogas directamente a los organismos multilaterales.

La embajadora Tovar tendrá la tarea de ser la voz de Colombia en la defensa de una política antinarcóticos que no sacrifique los derechos humanos y que cuestione la efectividad y la legalidad de ciertas tácticas militares empleadas en el Caribe.


🛡️ La Defensa de la Soberanía y el Ataque a la Inteligencia Interna

La polémica de la suspensión de la cooperación también expuso una fractura en la comunicación interna. A las versiones sobre la posible falta de coordinación con la cartera de Defensa, el presidente Petro respondió con una tajante defensa de su rol constitucional y una grave acusación contra miembros de las agencias de inteligencia.

«El comandante supremo de las fuerzas militares de Colombia es el presidente de la República, dice la Constitución y es orden», recordó el jefe de Estado, asumiendo la plena responsabilidad de la decisión.

Sin embargo, el presidente no se detuvo ahí y lanzó una acusación aún más explosiva sobre la lealtad y el uso de la inteligencia interna: «Las posibilidades de la articulación de los cuerpos de inteligencia sí se han discutido en la cúpula militar y policial, en los actuales momentos de agresión contra Colombia. Sobre todo cuando miembros de las agencias no están actuando para atacar a los narcotraficantes, sino para atacar al presidente, su familia y su posición política,» aseveró.

Esta declaración añade una dimensión de crisis de confianza a la polémica, sugiriendo que la suspensión de la inteligencia externa no es solo por principios éticos internacionales, sino también una medida de precaución ante la supuesta infiltración o el uso político de las estructuras de inteligencia, incluso por parte de agentes aliados, que buscan socavar a su gobierno.

En resumen, la postura de Gustavo Petro en el asunto de la inteligencia con Estados Unidos es una declaración de soberanía, un compromiso con el derecho internacional y una apuesta por un cambio en la estrategia antinarcóticos, que inevitablemente redefinirá el futuro de las relaciones de seguridad entre los dos países.

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