Si se concreta, el nuevo impuesto del 3,5% a las remesas afectará gravemente a las economías de varios países latinoamericanos que dependen de los envíos de dinero que los migrantes hacen a sus familias.
El presidente colombiano, Gustavo Petro, instó este lunes a los trabajadores colombianos en Estados Unidos a expresarse en contra de esta medida que se está debatiendo en el Congreso estadounidense, la cual ya ha generado una fuerte oposición por parte de México.
**¿Qué implica el impuesto a las remesas?**
La propuesta, que fue aprobada por la Cámara de Representantes de EE. UU. como parte de un paquete presupuestario impulsado por el ex presidente Donald Trump, ahora está pendiente de discusión en el Senado. Este impuesto, que inicialmente se planteó en un 5%, ahora se establece en un 3,5%, lo que representa un impacto significativo para las economías que dependen de estas transferencias.
Petro expresó en la red social X: «Creo que los trabajadores colombianos en Estados Unidos también deben manifestarse. Es una reducción de su salario real». Además, compartió un artículo donde la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, reafirma su rechazo a este impuesto.
La población trabajadora colombiana en EE. UU. podría verse gravada por un impuesto sobre las remesas que envían a sus familias en Colombia, si el Congreso de EE. UU. aprueba el proyecto gubernamental.
Sheinbaum calificó esta propuesta como un impuesto «discriminatorio» que «viola» un tratado fiscal entre México y EE. UU. firmado en 1994. En su mensaje, Petro también sugirió que el Congreso colombiano debería considerar implementar una medida similar, citando el «principio diplomático de la reciprocidad».
Según datos del Banco de la República, Colombia recibió el año pasado un récord de 11,800 millones de dólares en remesas, la mayoría provenientes de EE. UU.
