Las personas que soliciten asilo en el Reino Unido deberán esperar un mínimo de 20 años antes de poder solicitar la residencia permanente, de acuerdo con la nueva reforma de la política de asilo presentada por el Gobierno laborista de Keir Starmer. Este lunes, la ministra del Interior, Shabana Mahmood, describió ante el Parlamento británico lo que calificó como «el conjunto de reformas más radical de la era moderna» en materia migratoria. En una entrevista con Sky News, Mahmood explicó que estas medidas buscan combatir la inmigración ilegal y modificar la percepción de que el estatus de refugiado garantiza la permanencia en el país.
La ministra argumentó que el actual sistema de asilo en el Reino Unido es «especialmente generoso» en comparación con otros países europeos, ya que permite a los solicitantes establecerse en el país tras cinco años. Con los cambios propuestos, el estatus de refugiado se convertirá en temporal y revisable, y el tiempo de residencia necesario se cuadruplicará. «Vamos a modificar esto para que el estatus que se otorgue tras la aceptación de la solicitud sea de dos años y medio, renovable cada dos años y medio, con un camino significativamente más largo hacia la residencia permanente, de 20 años», detalló Mahmood.
Las reformas, inspiradas en el modelo migratorio de Dinamarca, también abordarán la reagrupación familiar y buscarán limitar el uso de la legislación y el Convenio Europeo de Derechos Humanos (CEDH) para obstaculizar las deportaciones de quienes no tienen derecho a permanecer en el país. Según la ministra, esta ambiciosa reforma está diseñada para «reducir» los factores que motivan a los migrantes y a las organizaciones de tráfico de personas a intentar llegar al Reino Unido de manera irregular, como el cruce del Canal de la Mancha en pequeñas embarcaciones (más de 39,000 en lo que va de 2025).
Mahmood envió un mensaje claro: «No te subas a un bote. No busques venir a este país de manera ilegal, el camino es mucho más difícil. Si llegas a través de una vía segura y legal, el proceso hacia el asentamiento será más fácil». La ministra, hija de inmigrantes pakistaníes, afirmó que el Reino Unido desea seguir siendo un refugio para quienes huyen de la guerra y el conflicto, pero reconoció que la inmigración ilegal está fracturando la sociedad. Con estas medidas, el Gobierno busca endurecer el sistema migratorio y devolver el orden y control a la situación.
«La inmigración ilegal está creando divisiones en nuestro país, polarizando comunidades y alejando a las personas entre sí. No quiero quedarme al margen y ver cómo eso sucede. Lo que está ocurriendo con nuestro sistema de inmigración ilegal es que no está funcionando», añadió Mahmood. El sistema de asilo del Reino Unido ha estado en el centro de la controversia en los últimos meses, especialmente tras la acusación de un solicitante de asilo etíope de agredir sexualmente a una menor mientras se encontraba alojado en un hotel financiado por el gobierno. En respuesta a esta polémica, el Gobierno laborista ha prometido que dejará de utilizar hoteles para alojar a solicitantes de asilo para el final de la actual legislatura, en 2029.
