Marta Elena Feitá renunció este martes (15.07.2025) a su puesto como ministra del Trabajo en Cuba, un día después de hacer declaraciones ante el Parlamento en las que afirmaba que en el país no había mendigos, sino personas «disfrazadas», lo que llevó a una reprimenda pública del presidente Miguel Díaz-Canel. En un comunicado emitido por el noticiero nocturno de la televisión estatal, el Gobierno cubano informó que Feitá decidió renunciar tras reconocer «errores» en su intervención reciente ante una comisión de la Asamblea Nacional del Poder Popular (parlamento). Además, se destacó que su renuncia fue aceptada por el Buró Político del Partido Comunista de Cuba (PCC, único legal) y el Consejo de Estado debido a su «falta de objetividad y sensibilidad» al tratar temas importantes para la sociedad cubana.
Según el comunicado, la renuncia se debió «a la falta de objetividad y sensibilidad con que abordó temas que son centrales hoy en la gestión política y gubernamental, que se enfoca en atender fenómenos reales y nunca deseados por nuestra sociedad».
Indignación general Feitá había estado al frente del Ministerio de Trabajo desde 2019, al inicio del primer mandato de Díaz-Canel, y también formaba parte del Comité Central del PCC. Sus comentarios provocaron una fuerte reacción tanto de la disidencia como de sectores del oficialismo. «Cuando usted observa las manos y la vestimenta de esas personas, están disfrazadas de mendigos, no son mendigos. En Cuba no hay mendigos», declaró Feitá. Su intervención no fue cuestionada por los diputados, que son todos militantes del PCC o miembros de organizaciones afines.
«Un modo de vida fácil» Feitá también afirmó que quienes, según ella, simulan ser mendigos «han encontrado un modo de vida fácil para ganar dinero sin seguir las formalidades que corresponden». Añadió que quienes limpian parabrisas lo hacen para comprar bebidas alcohólicas y les pidió a las personas que «no bajen la ventanilla» de sus coches para darles dinero. Además, sostuvo que no hay personas que busquen comida en los basureros: «Esas personas están recuperando materia prima y son ilegales del trabajo por cuenta propia (autónomos) que están violando el fisco».
La reprimenda de Díaz-Canel La controversia en las redes, que no fue cubierta por la prensa oficial cubana, llegó a tal punto que, un día después, el propio Díaz-Canel expresó su «desacuerdo» en otra comisión parlamentaria, aunque no mencionó a Feitá. «No comparto algunos criterios emitidos en la comisión sobre este tema (…) es contraproducente emitir juicios como esos», dijo el gobernante. Díaz-Canel ya había comentado sobre la polémica horas antes en redes sociales, aunque de manera ambigua y sin referirse directamente a la ministra. Sin embargo, el tono de la comparecencia en la tarde fue más firme.
Reconocimiento de la mendicidad «Desde el Partido y el Gobierno trabajamos para abordar todos los problemas (…) Somos servidores públicos, diputados que representamos al pueblo, y no podemos actuar con soberbia ni prepotencia, desconectados de la realidad que vivimos», censuró. Díaz-Canel reconoció que «estas personas, que a veces describimos como mendigos o vinculadas a la mendicidad, son en realidad expresiones concretas de las desigualdades sociales y de los problemas» que enfrenta Cuba.
Los niveles de pobreza en Cuba han aumentado en medio de la profunda crisis económica que vive el país, caracterizada por la escasez de alimentos, medicinas, apagones frecuentes y falta de combustible, todo esto en el contexto de un refuerzo del embargo de Washington desde que Donald Trump volvió a la Casa Blanca. El presidente no usó la palabra pobreza, pero habló de personas en situaciones de «vulnerabilidad» y «deambulantes» (indigentes), términos que el gobierno suele emplear para referirse a este asunto.
