Represión en El Salvador fuerza al exilio a la ONG Cristosal

Tras la detención de abogados y activistas sociales, el director de Cristosal, Noah Bullock, afirmó en la capital guatemalteca que “nos vemos obligados a elegir entre la cárcel o el exilio”. (Imagen de archivo) Imagen: Daniela Rodriguez/AFP/Getty Images. La reconocida ONG Cristosal, que se dedica a investigar casos de corrupción y a denunciar violaciones de derechos humanos en El Salvador, anunció el jueves (17.07.2025) que ha tomado la difícil decisión de exiliarse debido a la “escalada represiva” del gobierno de Nayib Bukele contra activistas humanitarios.

Cristosal ha criticado fuertemente las políticas de seguridad de Bukele, denunciando que ha sido víctima de “acoso”, “espionaje” y “difamación”, refiriéndose a lo que considera una “dictadura” en El Salvador. Además, la ONG religiosa brinda apoyo a los familiares de 252 venezolanos deportados por Estados Unidos en marzo y recluidos en una megacárcel para pandilleros en El Salvador, un proceso que han calificado como una “desaparición forzada”.

“Ante la creciente represión y el cierre de espacios democráticos en El Salvador, y frente a un aparato represivo que actúa sin límites (…), nos vemos obligados a elegir entre la cárcel o el exilio”, expresó Bullock desde Guatemala. Fundada hace 25 años por obispos anglicanos, la ONG aseguró que continuará trabajando desde sus oficinas en Guatemala y Honduras para proteger la seguridad de su equipo.

La decisión de Cristosal se produce tras la detención de la abogada Ruth López, jefa de su unidad anticorrupción, el 18 de mayo. López fue considerada “presa de conciencia” por Amnistía Internacional y acusada de enriquecimiento ilícito por la fiscalía alineada con el gobierno de Bukele. Además, la ONG se vio obligada a cesar operaciones en El Salvador tras la implementación en junio de una ley de “agentes extranjeros”, similar a las de Rusia y Nicaragua, que impone un impuesto del 30% sobre los fondos recibidos por las ONG. Cristosal depende principalmente de donaciones.

La ONG calificó la ley como un “instrumento de control autoritario” que impone sanciones discrecionales, impuestos punitivos y vigilancia estatal para censurar y castigar a las organizaciones independientes.

Juanita Goebertus, directora de Human Rights Watch (HRW) para las Américas, expresó en X que la salida de Cristosal tendrá un “costo” en términos de “menos justicia para las víctimas, menor supervisión de los abusos y menos espacios para la disidencia”. Por su parte, la Fundación Robert F. Kennedy lamentó las presiones que enfrentó Cristosal y a su “valiente equipo”, que se vio forzado a abandonar el país centroamericano. “Lo que está ocurriendo en El Salvador es devastador. Expreso toda mi solidaridad con Noah Bullock y el valiente equipo de Cristosal, forzados al exilio por defender los derechos humanos”, publicó Kerry Kennedy en X. (afp, efe)

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