El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibió este lunes en Washington a su homólogo sirio, Ahmed al-Sharaa, en un encuentro que se centró en el fortalecimiento de las relaciones bilaterales y diversos asuntos regionales, según anunció la Presidencia Siria. Al mismo tiempo, el Departamento del Tesoro de EE.UU. comunicó la suspensión parcial de la aplicación de algunas de las sanciones más estrictas impuestas a Siria.
Este evento marca la primera visita de un líder sirio a la Casa Blanca, lo cual es significativo dado que, hasta hace menos de un año, el gobierno estadounidense ofrecía una recompensa de diez millones de dólares por la captura de al-Sharaa, excomandante yihadista que asumió la presidencia a principios de este año. La reunión, que es la segunda entre los dos mandatarios desde su primer encuentro en mayo pasado en Arabia Saudí, también contó con la presencia de los ministros de Relaciones Exteriores de ambos países.
Al-Sharaa llegó a Washington de manera discreta, en parte debido a su pasado, que incluye una recompensa por su captura. Ingresó al país sin los protocolos habituales que suelen acompañar a los dignatarios extranjeros, utilizando una entrada lateral que evitó la atención de los medios de comunicación.
Durante la conferencia de prensa, Trump elogió a Al-Sharaa, describiéndolo como un «líder fuerte» y expresando su compromiso de ayudar a Siria a tener éxito. A pesar de mencionar el pasado controvertido de su homólogo, Trump minimizó su importancia, señalando que «todos hemos tenido pasados difíciles». Más tarde, Al-Sharaa declaró a Fox News que su relación con el grupo terrorista era historia y que no se abordó en su discusión con Trump, enfatizando que Damasco ahora es un aliado geopolítico para Washington.
En este contexto, la prensa estadounidense ha informado que Siria se unirá a la coalición internacional liderada por EE.UU. contra el Estado Islámico.
**Suspensión de sanciones**
Mientras Trump se reunía con al-Sharaa, el Departamento del Tesoro anunció la suspensión parcial de algunas de sus sanciones más severas contra Siria por un período adicional de 180 días. Esta nueva orden reemplaza una exención anterior, anunciada el 23 de mayo, relacionada con la Ley César, que sanciona a individuos y entidades vinculadas al gobierno sirio por crímenes de guerra. Esto subraya el «compromiso con el alivio continuo de las sanciones a Siria», aunque la eliminación total requeriría la aprobación del Congreso de EE.UU., algo que un alto funcionario de la Administración Trump aseguró que se apoyaría.
Entre las excepciones se incluyen «ciertas transacciones relacionadas con los gobiernos de Rusia e Irán» y la transferencia de bienes, tecnología, fondos y servicios de origen ruso o iraní. El viernes anterior, la Administración Trump ya había levantado las sanciones contra el presidente sirio, un día después de que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas hiciera lo mismo. El Reino Unido también tomó una medida similar, lo que contribuye a la legitimación internacional del nuevo gobierno sirio tras la caída del régimen de Bashar al-Assad hace un año.
Además, el Departamento del Tesoro de EE.UU. eliminó la designación de «terrorista global» que pesaba sobre al-Sharaa, así como sobre el ministro del Interior sirio, Anas Khattab, quienes también se beneficiaron del alivio de sanciones de la ONU y del Reino Unido. En mayo, tanto EE.UU. como la Unión Europea habían levantado las sanciones económicas contra Siria, y al día siguiente, Trump se reunió en Riad con el nuevo presidente sirio, quien estaba de gira por Oriente Medio para manifestar el cambio en la política del país y su reintegración en la comunidad internacional. Durante esa reunión, Trump instó a al-Sharaa a que «todos los terroristas extranjeros abandonen Siria» y a colaborar para prevenir el resurgimiento del Estado Islámico.
**Al-Sharaa y su pasado**
Después de más de una década de guerra civil, Bashar al-Assad fue derrocado en diciembre de 2024 por una ofensiva de las fuerzas insurgentes lideradas por Hayat Tahrir al-Sham (HTS), grupo fundado por el actual presidente sirio, conocido en ese entonces como Mohamed al-Jolani. HTS, anteriormente conocido como Frente al Nusra, fue la filial de Al Qaeda en Siria hasta que rompió sus lazos en 2016, intentando moderar sus posiciones sin abandonar el islamismo. Al-Sharaa estuvo detenido casi cinco años por las fuerzas estadounidenses en Irak, donde luchó contra ellas después de la invasión de 2003. Desde mayo de 2014, su grupo figuraba en la lista de sanciones del Consejo de Seguridad de la ONU contra Al Qaeda y el Estado Islámico. Varios miembros de HTS también enfrentan sanciones de la ONU, que incluyen prohibiciones de viaje y congelación de activos, aunque un informe de la ONU indica que no se han encontrado vínculos activos entre Al Qaeda y HTS en el último año.
