Entre los muertos figura Abdelghani al Kikli, jefe de la milicia SSA, vinculada a las autoridades de unidad. La ONU y EEUU hacen un llamamiento a la calma ante los temores sobre el estallido de enfrentamientos a mayor escala.
MADRID, 13 (EUROPA PRESS) — Al menos seis personas, entre ellas el líder de una importante milicia alineada con las autoridades de Libia reconocidas internacionalmente, han muerto en combates registrados en las últimas horas en la capital, Trípoli. Esto ocurre en medio de llamamientos a la calma ante el temor de un nuevo estallido de enfrentamientos a gran escala en el país africano.
El Centro de Medicina de Emergencia y Socorro ha indicado en su cuenta de Facebook que «la morgue ha recibido seis cuerpos tras los enfrentamientos en Abú Salim, después de que la situación haya sido estabilizada». Esto sucedió poco después de que el Ministerio de Defensa afirmara que sus fuerzas habían tomado el control del barrio.
El epicentro de los combates, que llevaron a las autoridades a declarar el estado de emergencia y a pedir a la población que no saliera de sus casas para intentar garantizar su seguridad, es el bastión de la milicia Aparato de Apoyo a la Estabilidad (SSA), encabezada por Abdelghani al Kikli, conocido como ‘Gheniua’. De hecho, el jefe de SSA, una de las principales milicias que operan en la capital y bajo control del Consejo Presidencial —uno de los organismos que conforman el Gobierno de unidad, con sede en Trípoli— figura entre los fallecidos, según han confirmado las autoridades centrales.
Al Kikli, quien había ganado peso en los últimos años tras la formación en 2021 del citado Ejecutivo de unidad, encabezado por Abdul Hamid Dbeibé, había estado inmerso en disputas con varios grupos armados rivales, incluidas facciones vinculadas con la ciudad de Misrata, durante los últimos meses. La organización no gubernamental Amnistía Internacional acusó en 2022 a la milicia SSA de múltiples violaciones de los Derechos Humanos, incluyendo asesinatos y detenciones arbitrarias, pidiendo que Al Kikli rindiera cuentas.
Por su parte, Dbeibé ha elogiado las labores de los ministerios de Interior y Defensa, así como «a todo el personal del Ejército y la Policía», tras lograr estabilizar la situación. «Lo sucedido demuestra que las instituciones estatales son capaces de proteger a la patria y preservar la dignidad de los ciudadanos», ha manifestado. El primer ministro de unidad ha señalado además que «se trata de un paso decisivo de cara al fin de la existencia de los grupos irregulares y el establecimiento del principio sobre que no hay cabida en Libia a nada que no sean las instituciones estatales». «No hay más autoridad que la ley», ha añadido.
En este contexto, el Ministerio del Interior libio ha afirmado que está analizando de cerca la situación en las zonas afectadas por los combates, que llevaron también al Ministerio de Sanidad a poner en estado de alerta los hospitales y centros médicos para atender a los heridos, según ha recogido la agencia estatal libia de noticias, LANA.
Ante esta situación, la Misión de Apoyo de Naciones Unidas en Libia (UNSMIL) ha expresado su «alarma» por los recientes acontecimientos en Trípoli, denunciando «intensos combates con armamento pesado en áreas civiles densamente pobladas». En un breve comunicado publicado en su cuenta de la red social X, la UNSMIL ha instado a «todas las partes a cesar de inmediato los combates» y ha recordado que están obligados a «proteger a la población civil en todo momento», un llamamiento respaldado por la Embajada de Estados Unidos en Trípoli, que ha apelado a una reducción de las tensiones.
Actualmente, Libia se encuentra dividida en dos administraciones después de que la Cámara de Representantes, con sede en el este del país, diera por finalizado el mandato de Dbeibé debido al aplazamiento de las elecciones presidenciales en diciembre de 2021. Sin embargo, el primer ministro de unidad rechazó la decisión y optó por mantenerse en el cargo hasta la celebración de elecciones.
