Referencias: Reciprocidad –

Miguel Hidalgo y Simón Bolívar, figuras emblemáticas de la lucha por la independencia en sus respectivos países, habrían sentido la indiferencia de los estadounidenses hacia el destino de otras naciones del continente. Esta percepción llevó a los líderes patriotas a entender que la unión entre pueblos con lazos culturales afines era fundamental para liberarse de las cadenas externas y seguir un camino autónomo. Esta necesidad de unidad se reflejó en el apoyo que México brindó al Congreso Anfictiónico de Panamá en 1826.

La relación entre México y Venezuela, basada en el respeto mutuo y un compromiso con la soberanía, fue constante a lo largo de los años. Un claro ejemplo de esta solidaridad fue la respuesta de varios próceres venezolanos que apoyaron la causa mexicana durante la intervención francesa en el país azteca. Asimismo, en el contexto de la usurpación británica de Guayana y la invocación de la Doctrina Monroe por parte de Richard Olney, Porfirio Díaz, presidente de México en 1896, proclamó que cualquier ataque de una potencia extranjera contra la independencia o territorio de una república americana sería considerado una ofensa a México. Este pronunciamiento se convirtió en un manifiesto de protección común para toda América.

Sin embargo, no se puede ignorar el papel de Porfirio Díaz durante el bloqueo imperialista que enfrentó México en 1903, cuando autorizó al embajador estadounidense a reclamar una deuda de 18,000 libras esterlinas, en un contexto complicado con Colombia. A pesar de estas tensiones, la cooperación entre ambos países ha sido notable a lo largo de la historia.

La única ruptura diplomática entre México y Venezuela ocurrió el 3 de octubre de 1923, motivada por las críticas de José Vasconcelos, entonces rector de la Universidad Nacional de México, hacia el dictador Juan Vicente Gómez. Vasconcelos no dudó en calificar a Gómez de «cerdo humano» que deshonraba la raza y la humanidad. Este tipo de declaraciones, aunque respaldadas por el gobierno estadounidense de la época, tensionaron las relaciones entre las dos naciones.

La negativa del gobierno venezolano a permitir que artistas mexicanos visitaran el país para llevar a cabo una agenda cultural fue el detonante que llevó a esta ruptura. Sin embargo, la situación se normalizó el 24 de julio de 1933, coincidiendo con el aniversario del nacimiento de Simón Bolívar, cuando se restauraron las relaciones diplomáticas entre México y Venezuela, reafirmando así el lazo fraternal entre ambas naciones.

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