Miles de personas salieron a las calles en Brasil este domingo para manifestarse en contra de una propuesta parlamentaria que busca ampliar la inmunidad de los legisladores, así como de un proyecto de amnistía que podría beneficiar al expresidente Jair Bolsonaro, quien fue condenado a 27 años de prisión por su papel en un intento de golpe de Estado. Las protestas están organizadas en más de una docena de ciudades, incluyendo Río de Janeiro, donde se espera la actuación de tres destacados artistas de la música brasileña: Caetano Veloso, Gilberto Gil y Chico Buarque, en la emblemática playa de Copacabana.
“Estamos aquí para manifestarnos contra este Congreso, que está lleno de criminales, asesinos y corruptos, quienes están tratando de aprobar una ley que los protege a sí mismos”, declaró Aline Borges, una activista ambiental de 34 años, a la AFP en Brasilia. “No podemos permitir que esto se establezca en nuestro país”, agregó.
Los manifestantes, bajo el lema «Sin amnistía», se congregaron en la importante Explanada de los Ministerios y tenían planes de marchar hacia el Congreso. Algunos llevaban camisetas rojas del partido del presidente izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva, mientras que otros se envolvían con la bandera brasileña, que en años recientes se ha convertido en símbolo de los seguidores de Bolsonaro.
El martes, la Cámara de Diputados, dominada por una mayoría conservadora, aprobó una propuesta de enmienda constitucional conocida como el proyecto de Blindaje, que establece que cualquier acusación penal contra diputados y senadores debe ser autorizada mediante un voto secreto del Congreso. El presidente de la Cámara, Hugo Motta, defendió esta propuesta como un mecanismo de protección contra posibles abusos judiciales.
La medida generó una fuerte reacción en las redes sociales, especialmente entre artistas brasileños y ciudadanos. La popular cantante de funk, Anitta, instó a sus 63 millones de seguidores en Instagram a reflexionar sobre la posibilidad de ser asesinados sin que su asesino pueda ser procesado sin la autorización de sus compañeros legisladores.
El gobierno de Lula también se opuso a la iniciativa. Su ministro de Justicia, Ricardo Lewandowski, advirtió que “el crimen organizado podría infiltrarse en el Parlamento”, según lo publicado en el diario O Globo. Tras la ola de indignación, varios diputados que votaron a favor de lo que los críticos han denominado la “Ley de los Bandidos” se disculparon en redes sociales. La diputada Silvye Alves calificó su voto de “error gravísimo” y aseguró haber recibido presiones para votar a favor.
El descontento aumentó el miércoles, cuando los congresistas decidieron avanzar con urgencia en otro proyecto que busca amnistiar a los bolsonaristas condenados por el asalto del 8 de enero de 2023 en Brasilia. Este texto también podría incluir un perdón para Bolsonaro, quien fue sentenciado la semana pasada por la corte suprema a 27 años de prisión por liderar un intento de golpe de Estado tras perder las elecciones de 2022. “Necesitamos dejar atrás esta página de nuestra historia y aprobar la amnistía”, afirmó el senador Flavio Bolsonaro, hijo del exmandatario.
Ambas propuestas se enfrentan a un camino complicado para su aprobación. El senador Alessandro Vieira, encargado de la enmienda de protección a los legisladores en la Cámara Alta, ya ha manifestado su intención de pedir que sea rechazada. El presidente Lula ha prometido vetar la ley de amnistía y ha calificado el proyecto de blindaje como un asunto que no merece la atención de los legisladores.
